Mural en Oventik
"En 500 años se negaron a ver nuestros rostros, ¿Porqué ahora quieren ver nuestras caras? - E Z L N"

1 de Enero de 2010 - XVI aniversario de la Guerra contra el olvido

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Primer Coloquio Internacional In Memoriam Andrés Aubry

El coloquio se llevará a cabo en las instalaciones de la Universidad de la Tierra Chiapas, CIDESI, en San Cristobal de las Casas, Chis, del 13 al 17 de Diciembre.


El programa de actividades es el siguiente:


Jueves 13 de Diciembre

0900 horas.

Confrerencia Colectiva.
Immanuel Wallerstein
Carlos Antonio Aguirre Rojas
Subcomandante Insurgente Marcos

1900 horas.

Conferencia Colectiva.
Sylvia Marcos
Gustavo Esteva
Subcomandante Insurgente Marcos


Viernes 14 de Diciembre

1900 horas.

Conferencia Colectiva.
Gilberto Valdés (CMLK)
Jorge Alonso
Subcomandante Insurgente Marcos


Sábado 15 de Diciembre

1200 horas.

Conferencia Colectiva.
Ricardo Gebrim (MST)
Ives Lesbaupim (MST)
Francois Houtart
Peter Rosset
Subcomandante Insurgente Marcos

1900 horas.

Conferencia Colectiva.
Boaventura de Sousa Santos
Enrique Dussel
Subcomandante Insurgente Marcos


Domingo 16 de Diciembre

1200 horas.

Conferencia Colectiva.
John Berger
Jean Robert
Subcomandante Insurgente Marcos

1900 horas.

Conferencia Colectiva.
Naomi Klein
Pablo González Casanova
Subcomandante Insurgente Marcos


Lunes 17 de Diciembre

1600 horas.

Declaratoria: Doctorado Liberationis Conatus Causa
In Memoriam Andrés Aubry.

Jerome Baschet
Jorge Santiago
Subcomandante Insurgente Marcos

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Participación de la Comisión Sexta en la casa Lamm, 1 de octubre del 2007

LAS ROPAS NUEVAS DE LOS VIEJOS CONQUISTADORES.


“Todos y cada uno de nosotros paga puntualmente su cuota de sacrificio, conscientes de recibir el premio en la satisfacción del deber cumplido, conscientes de avanzar con todos hacia el hombre nuevo que se vislumbra en el horizonte.”
Ernesto Che Guevara.
El socialismo y el hombre nuevo en Cuba. Marzo 1965.

¿Cuántas veces se ha tratado de matar a este hombre que sintetiza, más que una persona, un ideal? ¿Cuántas veces se ha tratado de poner la figura del Che Guevara y lo que representa en el fugaz escaparate de las modas que visten para la ocasión y no desvisten la mediocridad?

Cada año, durante 40, en ofensivas mediáticas y reflexiones de arrepentidos, conversos y “objetivos” analistas a “toro pasado”, se ha reeditado la emboscada de la Quebrada del Yuro, en Bolivia, para tratar de convencer al mundo que abajo y a la izquierda se empecina en luchar por su liberación, la muerte de la terca rebeldía que lleva el nombre de Che Guevara.

¿Y cuántas veces se ha tratado de conquistar a los pueblos originarios de este continente, que pudiera llamarse “Guevariano” y no “Americano”?

Pueblos que siguen alardeando su ignorancia para conjugar la resistencia y la lucha por un mundo mejor con el “yo, mi, me, conmigo” y, en cambio, se precian de reiterar ese “nosotros” tan pasado de moda, sobre todo a la hora de los compromisos.

Cada año, durante 515, en declaraciones de funcionarios, supuestos historiadores que apenas alcanzan con torpeza a hilvanar justificaciones para la historia de arriba, y “objetivos” analistas de una “modernidad” prematura, se reedita el descubrimiento y conquista de estos suelos, para así tratar de convencernos de que lo que no fue sino despojo y destrucción, se trató de la “civilización” de culturas que, en realidad, dan “una y las cuatro” a aquellas que ahora se pretenden el modelo para toda la humanidad.

¿Y cuántas veces no se ha tratado de acomodar, en el cómodo estante de la moda, el acercamiento a quienes son el color que son de la tierra?

Claro, siempre y cuando no se olvide que las modas son pasajeras y, como tales, dependen de los calendarios de arriba.

Después de 1994, “vestía” bien el acompañar la lucha indígena, pero no hay moda que aguante más de 10 años y, en este caso, el objeto de estudio, análisis, reflexión, limosna y misericordia es terco, rebelde, desobediente.

Y cuando la moda cambió y se decretó que la política de arriba era lo urgente e importante, todo lo que no entrara en ese calendario se convirtió en anacrónico, reprobable y despreciable.

Una leyenda que se pierde en los rincones que abundan en el latido moreno de las tierras de este continente, cuenta que los dioses plantaron acá el mañana; que el mundo estaba cabal y no había Mandón ni mandado; que el sol despertaba y descansaba en las montañas que bordan las orillas de la casa grande de los hombres y mujeres de maíz; que la noche era el tiempo para el brillo de la otra luz que nacía de las pieles que, encontrándose, parían mundos enteros en todos los rincones; que la madrugada era el espacio para guardar las maravillas que ahora son manchadas con la palabra “imposible”; que entonces las sombras estaban sembradas así nomás, vestidas en veces de árbol, piedra, nube, palabra, esperando la luz que les diera vida y paso.

Y cuentan que fue dada la riqueza hecha tierra, agua, aire, vida, y que fueron dados también los Guardianes para que para todos y todas fuera, para que no muriera.

Cuentan también que, después de invadidas y conquistadas estas tierras por el dinero hecho dios y ejército, cuando el europeo Américo Vespucio dibujó el mapa del continente que llevaría su nombre, estaba pensando no en la cartografía de un mundo nuevo, sino en el mapa de un tesoro.

Y sobre el tesoro se arrojó la jauría con ropas de sotana y armadura. Se destruyó y se saqueó. La tierra, la Madre, adolorida, ordenó a sus Guardianes la resistencia y el paciente alivio, que no la cura, de la cobija de la lengua, el vestido, el canto, el baile, la cultura.

En las naguas y las trenzas de las mujeres, en los dobleces de la piel de los más mayores, en el asombro de los niños, en la digna rebeldía de sus hombres y mujeres, fueron guardados los recuerdos, pero no de lo que fue, sino de lo que será.

Bajo estos cielos ondearon las banderas usurpadoras de las monarquías española, portuguesa, holandesa, británica, francesa, siempre la del dinero; y los saqueadores tenían cartas de gobiernos que, decían, se preocupaban por “civilizarnos”.

No deja de ser paradójico que algunas de esas naciones sigan, más de 500 años después, manteniendo a familias reales sin más mérito que un árbol genealógico cultivado con crímenes, intrigas y guerras; y que ellas se autodenominen “modernas” y “civilizadas”, mientras que los pueblos indios sean los “retrasados”.

En el reloj de abajo sonó después la hora de la lucha, y la sangre indígena corrió por los 7 puntos cardinales. Y se llamó independencia al cambio de ropa que el dinero hacía para seguir oprimiendo tierras y gente.

Llegó después al arriba de arriba el nuevo Emperador, el capital, y con él la nueva alquimia que todo lo convierte en mercancía.

Arriba se simulaba independencia y soberanía, pero la ropa del extranjero seguía vistiendo al Mandón. El calendario de abajo cumplió el ciclo y el centenario alumbró un nuevo alzamiento. La sangre morena se reiteró, generosa, y sobre ella y por ella cayó el tirano. El final se decretó hecho monumento y los pendientes fueron tantos que el alivio fue escaso y la cura nula.

La tierra, la Madre, brindó entonces su alimento de dignidad rebelde a otros colores y, como fragmentos de un espejo roto, la lucha tomó desde entonces la ropa del obrero, del campesino, del empleado, del otro amor, de la juventud, de la mujer, de la sabiduría que no se vende por comodidad o moda.

La resistencia floreció, florece.

Pero la historia de arriba vuelve a ofrecernos, como salida, la mentira que ni cura ni alivia… 100, 200 años después.

El Emperador ha crecido y ha crecido su ambición y poder de destrucción. Si antes el tesoro era de oro, plata, metales y piedras preciosas, ahora es de agua, aire, bosques, animales, conocimientos, personas.

Y si antes el ropaje de sus oficiales de conquista era la sotana y la armadura, y después la afrancesada levita de “científicos” y militares porfiristas; ahora es la chaqueta de múltiples vistas de los partidos políticos.

El Emperador, el capital, llegado a su edad neoliberal y globalizada, ha conseguido llevar su lógica mercantil a los rincones más apartados de la naturaleza. Hoy es mercancía lo que antes no tenía más valor que el de uso del común de la gente.

Pero en el nuevo saqueo, el Emperador ha encontrado el mismo obstáculo que topó su padre-madre: la rebeldía de los pueblos indios.

Destruido el campo y quien lo trabaja, desmanteladas las conquistas de los trabajadores y trabajadoras de la ciudad, obtenida la bendición de cardenales y obispos antiguos y modernos (es decir, los medios de comunicación masiva), comprados con unas cuantas monedas los principios de partidos políticos y organizaciones sociales; el Emperador redescubre ahora que los Guardianes son molestia y oposición real.

Cuando el Emperador manda y ordena, el político se apresura en su servidumbre. Un ejército de autoridades y funcionarios gubernamentales, respaldados por un ejército y una policía con métodos de guardia hacendaria, encabezan el pillaje de los últimos vestigios de Nación, soberanía e independencia que existen en nuestros suelos.

En México esta guerra de conquista es sólo nueva en sus formas legales y mediáticas, y en los ridículos colores de los vestidos de los gobernantes: el verde, blanco y rojo; el azul y blanco, el amarillo y negro, el rosa, el rojo y amarillo, el verde macilento, más los que se sumen al catálogo de pinturas en la próxima temporada publicitaria, es decir, en las próximas elecciones.

Para la reconquista de México, ahora con el objetivo de sus riquezas naturales, el Emperador envió entonces a uno de sus pupilos dilectos, preparado en sus campos de entrenamiento, perdón, en sus universidades privadas: Carlos Salinas de Gortari quien, mediante un fraude electoral, pudo conquistar una cabeza de playa, el gobierno federal, y, desde ahí y mediante la coartada del liberalismo social, la compra de conciencias, la derrota de ánimos y la eliminación de quienes se le resistían, impuso, a sangre y fuego, las condiciones para liquidación de la Nación mexicana a precios de paraestatal, perdón, a precio de baratillo.

La mitología capitalista encontró entonces, con la complicidad de criminales e ilustrados, un ejemplo a seguir: Carlos Slim Heliú. El viejo cuento de la riqueza conseguida con trabajo y sacrificio, ocultó y oculta la corrupción y el despojo con tarjeta prepago.

En un texto escrito en vísperas de continuar sus andanzas rebeldes, “El Socialismo y el Hombre Nuevo en Cuba” (Semanario “Marcha”, Marzo de 1965), Ernesto el Che Guevara señaló: “Las leyes del capitalismo, invisibles para el común de la gente y ciegas, actúan sobre el individuo sin que éste se percate. Sólo se ve la amplitud de un horizonte que aparece infinito. Así lo presenta la propaganda capitalista que pretende extraer del caso Rockefeller –verídico o no- una lección sobre las posibilidades de éxito. La miseria que es necesario acumular para que surja un ejemplo así y la suma de ruindades que conlleva una fortuna de esa magnitud, no aparecen en el cuadro y no siempre es posible a las fuerzas populares aclarar estos conceptos”.

Ponga usted “Carlos Slim Heliú” en lugar de “Rockefeller” y verá que la historia de arriba, cansada de andar, se repite.

Pero tal vez algunas cosas, además de los ropajes, han cambiado. Si en todo el mundo los “oficiales” de la neoconquista del planeta son los gobiernos nacionales y su tropa está formada por funcionarios de todo tipo y rango, el papel de bufones de la corte del Emperador está muy disputado por los partidos políticos… y no sólo en tiempos electorales, pero siempre referido a ellos.

Y abundan las anécdotas que son botones de muestra:

Por ejemplo, no se dice que, detrás de la supuesta independencia del legislativo respecto a los medios electrónicos, está el descontento de la clase política por no recibir ninguna paga por haber superado el “rating” de la barra cómica.

Y tampoco se nos quiere decir que la salida de Ugalde del IFE es un pleito pasional, y no una concesión obtenida gracias a la inteligente habilidad del FAP. No se va a decir, porque no es políticamente correcto señalar que en las recámaras de la clase política y en el actual gobierno federal abundan los closets. No se nos va a decir que la pasión que floreció y llegó a su clímax en la evidente complicidad del IFE en el fraude electoral que llevó al Poder a Felipe Calderón Hinojosa, ahora decayó y hay otros closets. O sea que, como luego se dice, a Ugalde “le dieron baje”.

Por cierto, ¿a poco no, cuando Felipe Calderón se pone su disfraz de milico, no se parece extraordinariamente al dictadorzuelo de esa excelente tira cómica que hace, o hacía, el caricaturista Palomo y se llama “El Cuarto Reich”? Perdón, iba también a comentar que, poniéndome a tono con esto de la conquista española, a poco no si le ponen bigote a Felipe Calderón se parece mucho a José María Aznar.

No lo voy a comentar porque he recordado que ésta es una mesa redonda tan seria y formal que ni siquiera puedo reiterar los chistes malos sobre el hecho de que es rectangular.

Si no fuera seria, podría decir algo sobre ese montón de escombros, lleno de mierda y sangre, que es el PRI y algunos de sus personajes más emblemáticos: Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Ricardo Monreal, Arturo Nuñez, Juan Sabines.

Tampoco voy a hacer comentarios sarcásticos sobre el PRD, el presidente “legítimo”, su Convención Nacional Democrática, el flamante Frente Amplio Progresista y sus gobernadores y presidentes municipales “de izquierda”.

No voy a recordar que, en la CND celebrada hace un año, representando a los indígenas de México estaban los ex funcionarios de Vicente Fox, usando las siglas del Congreso Nacional Indígena -CNI- (aunque como “Convención Nacional Indígena”), como fue oportunamente señalado por Magda Gómez en su momento.

Voy, en cambio, a hacer un poco de memoria. Ésa que tan poco afecto tiene entre el lopezobradorismo ilustrado, tan propenso al olvido selectivo.

Hace poco más de 10 años corrían los tiempos de los diálogos de San Andrés entre el gobierno federal y el EZLN. Terminada la mesa I, sobre derechos y cultura indígenas, se inició la Mesa sobre Democracia y Justicia. La delegación gubernamental que Ernesto Zedillo Ponce de León envió a esos diálogos optó por la estrategia de “no los veo, no los oigo” (¿les suena?). Del lado del EZLN, encabezaban la delegación el Comandante Tacho, el Comandante David y el Comandante Zebedeo.

El EZLN había convidado, sea como invitados o como asesores, a un gran número personas comprometidas con la lucha en esos temas. Por ahora recuerdo que, del lado nuestro (y con “nuestro” no quiero decir “del EZLN”, sino de la lucha) estaban, entre otras y otros, personas que hoy nos critican y descalifican por nuestras posiciones.

En esos días fueron asesinados por el gobierno unos campesinos indígenas del municipio Nicolás Ruiz, Chiapas, donde existen grandes simpatías con el EZLN. Nuestros delegados reclamaron y exigieron. Los delegados del gobierno se trincaron en no hablar ni escuchar.

Entonces, me cuentan los comandantes y comandantas que asistieron, la creatividad de nuestros asesores e invitados los enfrentó por medio de la mímica, que incluía recordatorios adecuados a las respectivas progenitoras de los enviados de Zedillo.

La delegación gubernamental de entonces era famosa en los bares, cantinas y antros de San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Además de por sus filias etílicas, los representantes del gobierno eran conocidos porque no sabían tomar y, a las primeras copas, sentían una necesidad imperante de que sus compañeros de parranda supieran de sus convicciones (cito textualmente una de ellas: “los zapatistas están apostando a que caiga el PRI y así dialogar con otro gobierno, pero están muy equivocados, el PRI nunca va a dejar el Poder”), así como presumir sus tácticas y estrategias. Entre éstas estaba la de que había que golpear a los zapatistas o a sus simpatizantes para obligarlos a dialogar y llegar a acuerdos. Así transcurrió todo esa parte del fallido diálogo. Cuando se rompe, en la Secretaría de Gobernación de Zedillo se reunieron los delegados, el secretario de gobernación y el subsecretario, y decidieron llevar hasta sus últimas consecuencias esa estrategia de “pega y dialoga”.

Entonces se sentaron las bases de la que, meses después, sería conocida en todo el mundo como “La Masacre de Acteal”.

Voy a recordar algunos nombres: el subsecretario de gobernación era Arturo Nuñez (hoy senador por el PRD), que después sería uno de los líderes visibles de la movilización en contra del fraude electoral del 2006 y ahora lo es del Frente Amplio Opositor.

El nombre de los delegados gubernamentales de entonces: Marco Antonio Bernal, Del Valle y Gustavo Iruegas. Si piensa que éste último es un homónimo del encargado de relaciones internacionales del gobierno “legítimo” de López Obrador, se equivoca: es el mismo.

Sí, del lado de la traición de febrero de 1995; del lado del desalojo y destrucción de las pocas pertenencias de los pobladores de Guadalupe Tepeyac y el Prado, en las montañas del Sureste Mexicano; del lado de los asesinos de los campesinos indígenas de Nicolás Ruiz, del lado de quienes en todo momento se empeñaron en tratar de humillar a los jefes zapatistas y se burlaron de su forma de hablar, de su tiempo, de su cultura, de su causa; de los autores intelectuales y materiales de la Matanza de Acteal, estuvo el ahora flamante funcionario del gobierno legítimo, que cuenta con el respaldo de la CND lopezobradorista.

Los comandantes Tacho, David y Zebedeo les pueden contar muchas historia que documentan el racismo del señor Iruegas.

No sabemos en qué momento personas como ésta cambiaron de posición, de convicción y de práctica.

Tal vez quienes hoy no sólo los siguen y respetan como sus gobernantes “legítimos”, sino que además nos exigen que hagamos lo mismo, so pena de ser criticados de “derechistas”, lo sepan.

Tal vez nos lo digan, tal vez nos den pruebas de que sí cambiaron y ya no son racistas, autoritarios y criminales.

Tal vez sólo bastó que dijeran que estaban de su lado y ya.

Tal vez eso y una ropa decente los convencieron.

A nosotros no.

Pero ocurre ahora que si nosotros lo advertimos, lo recordamos, lo decimos, nosotros somos los “salinistas”, los que le hacemos el juego a la derecha, los que debemos ser repudiados, calumniados, silenciados, perseguidos, despreciados.

No entendemos. Porque nosotros seguimos siendo los atacados, los desalojados, los amenazados, los asesinados, los encarcelados. Pero nos exigen que no lo digamos cuando se trata de alguno de sus nuevos dirigentes.

Cada que puede, Andrés Manuel López Obrador resalta como un gran logro de su movimiento el que “no hayan roto ni un solo vidrio”. Hace unos días, en un programa radial, le preguntaron sobre lo que dijimos en nuestro último comunicado de las agresiones que sufren nuestras comunidades. AMLO respondió, palabras más, palabras menos, que él acaba de recorrer todos los municipios de Chiapas y no había visto nada. No sabemos si el síndrome de Fox (que no leía los periódicos) afecta ya al presidente “legítimo”, pero, debo decirle que no es cierto que visitó todos los municipios chiapanecos, porque en nuestro estado hay más de 40 MAREZ en los que no estuvo.

Claro que se entiende que no lo sepa porque casi no sale en la prensa, gracias al cierre de espacios y a que el zapatismo es moda pasada.

También puede ser que cualquier señalamiento crítico y de memoria que lo cuestione sea, previa calificación de “derechista”, editado en sus reportes de prensa y en sus comparecencias públicas y mediáticas.

Lo entendemos. Después de todo se nos puede acusar, como lo escribiera -con el embrutecimiento que da el alcohol-, quien en algún momento estuvo de nuestro lado, de “salinistas”.

Pero disculpen ustedes que insista en recordar:

Cuando fueron las elecciones para gobernador en Chiapas, estaba en el Zócalo capitalino el plantón de protesta contra el fraude electoral y en él se encontraba AMLO. El candidato del PRD a la gubernatura era Juan Sabines, quien apenas unos meses antes era alcalde de Tuxtla Gutiérrez y del PRI por muchos años. Tal vez alguien recuerde que López Obrador abandonó el plantón para ir a apoyar la campaña de Sabines y que, obtenido el triunfo por un pequeño margen de votos, regresó al zócalo y, exultante, declaró que en Chiapas “se había detenido a la derecha. El lopezobradorismo, aún sabiendo que con Juan Sabines se reciclaba a lo peor del PRI, aquel que convirtió a Chiapas en una gran hacienda porfirista y que encontró en el “Croquetas” Albores Guillén su personaje más representativo, guardó silencio y aplaudió. No se dijo entonces que con Sabines regresaba al poder también la camarilla de los finqueros que, antes del alzamiento, hacían realidad cotidiana la obra de Bruno Traven llamada “La Rebelión de Los Colgados”.

No importaba que eso significara tomar partido a favor de la derecha chiapaneca, había que aplaudir y seguir al líder… para perder la memoria y guardar un silencio cómplice después.

Desde que iniciaron nuestras críticas al proyecto de AMLO, en los sectores progresistas hubo molestia primero, y calumnias después, porque no nos sumamos a la corte lopezobradorista (en la que ell@s, “sonríe, vamos a ganar”, decidirían el futuro de México). Nuestra posición fue puntual: AMLO y el PRD representaban no sólo la continuación del proyecto económico, político, social e ideológico, también la coartada perfecta: la bandera de la izquierda institucional en lo alto de la maquinaria de explotación represión, despojo y discriminación que es el capitalismo. La guerra contra los pueblos indios vestida con otras ropas.

¿Quiénes eran los indios zapatistas y su narigón vocero para arruinar la fiesta prematura de repartos de puestos, embajadas, consulados, asesorías, y pláticas de sobremesa con “los que mandan”?

Entonces dijeron y publicaron que estábamos al servicio de la derecha, se deslindaron del apoyo y simpatía que tenían por nuestro movimiento y, en algunos casos, consiguieron que se nos cerraran los pocos espacios públicos que había para nuestra palabra.

Tal vez es mejor buscar una palabra objetiva. Voy a citar un informe que el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, envió a las Juntas de Buen Gobierno a principios de septiembre de este año, sobre la situación de los desalojados por el gobierno derechista y panista de Felipe Calderón Hinojosa y el gobierno izquierdista y perredista de Juan Sabines:

“6 de septiembre 07.

Las personas desplazadas, ahora se encuentran en un lugar llamado Rancho Las Vegas, que anteriormente funcionaba como un bar-burdel, en las afueras del poblado de La Trinitaria, Chiapas. En ese lugar no hay energía eléctrica, no cuentan con agua potable ni drenaje. Además en esta época de lluvia entra el agua por el techo y por las puertas de ese lugar, las personas duermen sobre colchonetas de hule espuma a ras de piso. En cuestión de salud: hay 2 mujeres que se encuentran embarazadas, 1 persona que tiene varicela y 2 personas más que tienen infecciones cutáneas, el riesgo de infección es alto debido a la falta de agua potable.

En cuanto a la alimentación: esta ha sido proporcionada por el estado, sin embargo las mujeres desplazadas han indicado que solamente les dan arroz, lo cual no están acostumbrados a comer, es decir la alimentación proporcionada no está de acuerdo a su cultura ni a una buena alimentación. CARITAS de San Cristóbal les ha proporcionado frijoles y maíz, además de otros alimentos.

Hasta el momento las autoridades de gobierno, no han propuesto a estas personas un lugar digno en donde reubicarse, los desplazados han solicitado a los funcionarios de gobierno de Chiapas, ser trasladados al municipio de Ocosingo, en donde tienen familiares, sin embargo esto no se ha hecho, tampoco el estado les ha garantizado que ya en Ocosingo tendrán un lugar digno para vivir, así como la alimentación, ya que los desplazados en su mayoría son mujeres, ya que los hombres fueron detenidos.

Las comunidades de las que fueron desalojadas aun se encuentran custodiadas por los policías y el estado les ha dicho que no pueden regresar a ese lugar, pero no les ha dado otra propuesta de vivir en otro lugar, pareciera que la intención del estado es que esa gente se canse y se disperse, para ya no tener responsabilidad sobre ellas.

Las personas desplazadas se encuentran aun custodiadas por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado y Policía Municipal de La Trinitaria, oficialmente no se encuentran detenidas, sin embargo estas no pueden salir, el estado ha insistido que no se encuentran detenidos pero en la práctica no pueden salir.

En cuanto a la comunicación con los desplazados ha sido posible gracias a la gestión de varias ONG´s, quienes han estado visitándolos constantemente para ver en qué condiciones se encuentran, ya que al principio los elementos policiacos no permiten la entrada.

A las 6 personas detenidas, el día 27 de agosto 07, se les dictó el auto de formal prisión por los delitos de daños y ecocidio.

En total son 33 personas desplazadas, 7 adultos (todas mujeres) y 26 menores (el más pequeño de 9 meses).

En cuanto a los detenidos, que se encuentran en el CERESO No. 14, El Amate, tenemos conocimiento que se encuentran en un lugar llamado Centro de Observación y Clasificación, también conocido como COC o “72 horas” y que como son los únicos indígenas que hay en este momento en ese lugar no les permiten usar los sanitarios.

Participaron en dicho operativo las dependencias oficiales siguientes:

Estatales: Agencia Estatal de Investigación. Fiscalía General de Justicia, Región Selva.Secretaría de Gobierno. Policía Estatal Preventiva.

Federales: Agencia Federal de Investigación. Procuraduría General de la República, Secretaría del Medio Ambiente. CISEN. Policía Federal Preventiva.

Los 6 detenidos fueron obligados a firmar un papel en el que piden perdón al Gobernador y le piden misericordia para que obtengan su libertad.”

No sé si, después de escuchar esto, también se va a acusar al Frayba de ser “salinista” y de “hacerle el juego a la derecha”.

Hace 40 años, el 8 de septiembre de 1967, acosado por el ejército y atacado por las izquierdas bien portadas del mundo, el Che escribió:

“Un diario de Budapest critica al Che Guevara, figura patética y, al parecer irresponsable y saluda la actitud marxista del Partido Chileno que toma actitudes prácticas frente a la práctica. Cómo me gustaría llegar al poder, nada más para desenmascarar cobardes y lacayos de toda ralea y refregarles en el hocico sus cochinadas.”

Hoy, 40 años después, en mi voz, las comunidades indígenas zapatistas rinden un humilde homenaje a quien fue catalogado, por quienes decían estar de su mismo lado, como “patético” e “irresponsable”.

De ellos no hay quien se acuerde con respeto, pero el Che sigue siendo inspiración en nuestro moreno andar.

Por lo demás, para nosotros, los zapatistas, las zapatistas, está claro: en el criminal calendario de arriba, el reloj de la historia pretende repetir la hora del crimen en contra de nuestras culturas originarias.

Corresponde a nuestros pueblos indios seguir en la lucha que otros abandonan por comodidad.

En lugar de paralizarnos por el silencio y la indiferencia con las que nos “castigan” por no seguirlos en su aventura donde están los mismos pero con ropa distinta, estamos empeñados en un doble esfuerzo: el vernos y escucharnos con los pueblos originarios de este continente; y el organizarnos con aquellas y aquellos que eligieron el lugar más incómodo para ser y luchar: el de abajo y a la izquierda.

En unos días, las culturas originarias de este continente se reunirán en el territorio de la tribu Yaqui, en Vicam, en Sonora, en México.

Como no se discutirán ahí candidaturas, alianzas electorales o lo que esté de moda en el calendario de arriba, se dirá que es intrascendente y no tendrá repercusiones (o sea cabezas en los noticieros).

Tal vez.

Pero nosotros sabemos que la tierra, la Madre, sabe que ahí es donde se sabrá si alguien luchará por darle el mañana que en su seno guarda, si alguien confeccionará la ropa que nadie habrá de portar cuando se enfrente al cíclope del Poder, si alguien labrará al fin el otro calendario en otra geografía, uno en el que todo sea renombrado de nuevo, y la luz y la sombra recuerden que ambos son la parte de verdad que toda leyenda guarda.

Muchas gracias.

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Octubre del 2007.

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Segundo Encuentro con los Pueblos del Mundo en el Caracol IV Morelia

Mujeres bases de apoyo e insurgentas durante el Segundo Encuentro con los Pueblos del Mundo que se realiza en territorio zapatista durante estos días.

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Mesa redonda en el CIDECI, San Cristóbal de las Casas: Palabras del Subcomandante Marcos

Preguntas y respuestas como caminos.
(Frente a una lata).


El Sup recibe del Teniente Coronel Insurgente Moisés una lata de conocido refresco de cola, con la marca borrada. El Sup coloca la lata frente suyo y explica:

“Ésta es una lata de conocido refresco de cola a la que se le ha borrado lo que la identifique publicitariamente. A principios de este año, en el Primer Encuentro de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo, en Oventik, Chiapas, uno de los asistentes intervino y puso sobre la mesa, con gesto teatral, una serie de envases de dicha marca e increpó a los zapatistas el que esos productos se vendieran en los caracoles, diciendo que eso era ser inconsecuentes. Los que venían de fuera lo aplaudieron a rabiar. Los compañeros guardaron silencio, después de todo, habían invitado a la gente a hablar, así fuera para decir tarugadas. Quienes aplaudieron, no le preguntaron al espontáneo juez, jurado y verdugo qué marca de calzado y ropa estaba usando, ni dónde o como había conseguido el moderno y caro vehículo de su propiedad en el que llegó para enjuiciar y condenar, envases mediante, el proceso de lucha zapatista. Le aplaudieron y él tuvo sus segundos de gloria, que alargó luego en las sobremesas coletas de sus cuates y clientes.

El silencio de nuestras jefas y jefes fue un gesto de cortesía, no significó ni significa estar de acuerdo con lo que dijo esa persona. Ahora yo voy a decir, en palabras, lo que dijo el silencio de mis compañeras y compañeros dirigentes, autoridades autónomas y coordinadores de los distintos esfuerzos que se levantan en territorio zapatista.

Frente a esta lata de refresco se pueden tomar varias posiciones. Una es la que sostiene el juez que nos visitó en aquella ocasión y que tanto entusiasmo y adhesiones despierta en una franja de la sociedad y de quienes se acercan a las comunidades. Es la posición del consumo anticapitalista. Consiste en atacar al capitalismo en el consumo, es decir, en no consumir determinados productos. Una posición valedera, respetable y, sobre todo, saludable.

Hay otra forma de anticapitalismo, que ataca en la esfera de la circulación. Es decir, no se adquieren los productos en los grandes consorcios comerciales, sino que se promueve y alienta el pequeño y mediano comercio, el comercio ambulante, las cooperativas y colectivos. Una posición también valedera, consecuente, respetable y que, además, no sólo ataca al gran capital, sino que beneficia a un sector de los desfavorecidos.

Por su parte, la zapatista o el zapatista toma esta lata de refresco y le empieza a hacer preguntas. Yo sé que de por sí los zapatistas tenemos fama de esquizofrénicos. Por ejemplo, aunque hablemos individualmente, no usamos el “yo, mi, me, conmigo”, sino que usamos la primera persona del plural: “nosotros”. Pero aquí no se trata de haber llegado al extremo de pretender sostener un diálogo con una lata de refresco, sino de algo más sencillo. Se trata de preguntarle a la lata quién la produjo y quién la transportó.

Puesto que la lata guarda un empecinado silencio, el zapatista se responde a sí mismo (otro signo de esquizofrenia, dirán algun@s).

La lata, se responde la zapatista, la produjo un obrero o una obrera, en una planta que es propiedad de un patrón, y la transportó un empleado, un “choferólogo” dirían los compas de la Realidad recordando la anécdota que contó el Teniente Coronel Insurgente Moisés en aquella ocasión, en un camión que es propiedad del mismo patrón. Y entonces esa obrera, ese obrero o empleado, recibe un salario pero no es todo lo que se gana con la lata de refresco. A la hora de producir esa lata, el obrero o la obrera son explotados por un patrón, que se roba su trabajo y sólo les da una pequeña parte para que traten de sobrevivir.

¿Qué pasaría, pregunta el zapatista, si no hubiera patrón, si la planta refresquera y el camión repartidor fueran propiedad de los trabajadores y trabajadoras, así como los zapatistas somos dueños de la tierra que trabajamos? La zapatista se responde: “los trabajadores no sólo tendrían más paga y vivirían mejor, también se harían dueños de su destino y empezarían a pasar muchas cosas en ellos, la problema sería muy grande pero sería otra problema, una más mejor, más democrática, más libre, más justa”.

El zapatista y la zapatista toman entonces una decisión, y ésta consiste en tratar de unirse con esa obrera, con ese empleado, para organizarse y, juntos, luchar por quitarles a los patrones la propiedad de los medios de producción, sea de producción de refrescos o de luz o de autos o de ropa o de zapatos o de todo.

Para hacer esto, los zapatistas sacan su pensamiento en la Sexta Declaración del Selva Lacandona y dicen claro: la problema del capitalismo es que unos pocos son dueños de todo y unos muchos son dueños de nada, y eso debe cambiar, ponerse de cabeza, subvertirse, “vueltearse”.

O sea que los zapatistas deciden ser anticapitalistas atacando la propiedad de los medios de producción. Esa persona que juzgó y condenó, quienes le aplaudieron y algunas y algunos de quienes nos miran, escuchan y leen, piensan que nuestro anticapitalismo no es consecuente, que el suyo es mejor y más visible, más inmediato y, sobre todo, más presumible a la hora de hablar de ser consecuentes.

Nosotros sólo decimos el nuestro es un anticapitalismo más modesto: es el que apunta al corazón mismo del sistema. Podrán cambiarse los hábitos de consumo de una sociedad, o las formas y medios para circular las mercancías, pero si no cambia la propiedad de los medios para producir, si no desaparece la explotación del trabajo, el capitalismo seguirá vivo y actuante.

Pero aún así no basta.

Hace algunos años, antes de las leyes revolucionarias y el inicio de nuestra guerra, en las comunidades más alejadas en la Selva Lacandona, era practicado un método para producir bebidas alcohólicas. Con caña o maíz o plátano fermentados se puede producir trago (o “posh”, como le llaman de broma los compañeros y compañeras). Así, sin explotar fuerza de trabajo (lo hacían de su milpa o de su platanal o de su sembradío de caña), sin consumir productos de trasnacionales ni engordar las cuentas bancarias de los propietarios de las grandes tiendas, los indígenas se emborrachaban, las mujeres eran golpeadas y violadas, los niños maltratados. Era un alcoholismo anticapitalista por donde se le viera, pero era y es un crimen.

Desde antes del alzamiento y sobre todo a partir de él, las compañeras zapatistas redujeron mucho el alcoholismo, fuera capitalista o anticapitalista, en las zonas rebeldes con su fuerza organizada, y con la concientización continua y permanente en nuestros pueblos.

Aunque la base material del capitalismo es la propiedad privada de los medios de producción, circulación y consumo, tiene ya una lógica que invade todos los rincones de la sociedad y debe ser combatido en todos los lugares.

Así como muchas cosas han cambiado o empezado a cambiar en tierras zapatistas, y otras tantas faltan de transformarse, así será la sociedad que construimos. Todos los esfuerzos actuales de anticapitalismo son respetables y tienen su importancia, así como lo son y tienen todas las luchas, grandes o pequeñas, que se hacen y harán para hacer del nuestro un país donde ya no sea un dolor o una vergüenza ser indígena, niño o niña, mujer o joven, anciano o anciana, diferente en la sexualidad, o ser cualquiera de todas las diferencias que hay y habrá en la humanidad.

Así que expliquen, eduquen, formen, aconsejen sobre lo que es bueno y malo para la salud en la alimentación. Pero no juzguen y condenen a quienes han decidido arriesgar la vida, y todo lo que han levantado sobre la sangre de nuestros muertos, para destruir un sistema que a ustedes y a nosotros, enlatados o sin lata, nos despoja, nos explota, nos reprime y nos desprecia.

¡LIBERTAD Y JUSTICIA PARA ATENCO!
¡LIBERTAD Y JUSTICIA PARA OAXACA!

Muchas gracias.
SupMarcos.

P.D. QUE CUENTA UN CUENTO ANTI-GÉNERO.-

Y hablando de latas, andan por aquí, dando la ídem, unos niños y niñas. Bueno, también hay otras y otros ya de edad que se portan como niñas y niños, pero aquí me refiero a los de pocos años. El número de niñas y niños que hay por acá es indefinido y depende de cuál es el referente para contarlos. Si los vemos, son pocos. Si los escuchamos, son demasiados. Pero, bueno, para ellas y ellos, para el pequeño Gabriel y la Katy, y para las niñas y niños que están lejos en la geografía pero cerca en el sentimiento, como la niña más pequeña que los zapatistas, las zapatistas tenemos, o sea mamá Corral que está hasta allá en Ciudad Juárez, voy a contar un cuento que no es tan bueno como el de los dólares del chino pro-panista, pero tal vez les gusta un poco. Se llama:

ELÍAS CONTRERAS, COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN DEL EZLN, LE CUENTA A LA MAGDALENA SU MUY PARTICULAR Y PECULIAR VERSIÓN SOBRE “LOS VIGILANTES”.

Parece que para Elías Contreras, Comisión de Investigación del EZLN, la cuestión de género era muy diferente. Que esto había sido, sobre todo, trabajo educativo de La Magdalena era algo que estaba fuera de discusión. La Magdalena era un transexual, es decir que no era hombre pero tampoco era mujer.

Elías lo definiría mejor así: cuando en ese equipo especial llamado “Nadie” le preguntaron si La Magdalena era compañero o compañera, Elías Contreras respondió “Es compañeroa, que sea, es un compañero que se va a hacer compañera”.

Pero, bueno, eso será asunto de otra plática, creo. En ésta les voy a contar lo que, a su vez, le contó Elías Contreras, Comisión de Investigación del EZLN, a La Magdalena en un lluvioso mes de julio anterior a éste que nos encuentra.

La tarde era una pesada cobija de agua y lodo que arropó a Elías y a La Magdalena a mitad de camino, cuando regresaban de la milpa colectiva. Elías sacó, a saber de dónde, un pedazo de nylon con el que, caballeroso, trató de proteger a La Magdalena. Un viento travieso se llevó el plástico y las amables intenciones de Elías, así que se empaparon. Se sentaron, resignados, al pie de la gran Ceiba que está a un lado del camino. Fue La Magdalena la que, cuando amainó un poco la lluvia, empezó la platicadera con una pregunta:

- ¿Por qué llueve tanto aquí? -.

Elías Contreras, en lugar de responder con su acostumbrado “Así es de por sí” o “A saber” o “Mmh”, se sintió obligado, puesto que era algo así como el anfitrión de La Magdalena, a contar una historia que, ésa sí como era su costumbre, empezó a tejer al mismo tiempo que la narraba.

- Es que están echando fiesta Ellos. Y ansí pasa cuando Ellos hacen una su fiesta -.

No es que Elías haya pronunciado las mayúsculas en la palabra “Ellos”, pero La Magdalena notó que esos “Ellos” no eran cualquier “ellos”, sino algo especial, así que preguntó:

- ¿Quiénes son Ellos? -.

Elías dijo:

- Pues Ellos, Los Vigilantes. En algunas partes les dicen “Totilme´iletic”, en otras los llaman “Tzultacah” -.

Y Elías Contreras, Comisión de Investigación, siguió con una historia que vestiría, desde entonces, de otra forma la diferencia de La Magdalena.

- Que sea que son hombre y mujer al mismo tiempo y al mismo tiempo son cerro y planada. Que sea que revuelto, al mismo tiempo dos pero no son dos, sino que es uno, o una, según.

Bueno, pero los zapatistas les decimos “Los Vigilantes” porque son como quien dice los cuidadores, o cuidadoras, según, de todo. Viven en las montañas, cerca de onde nace el agua. En veces dentro de cuevas, en veces cerca de manantiales, onde quiera que hay agua buena, limpia, nueva, ahí cerca viven “Los Vigilantes”. Ellas, o ellos, según, son como quien dicen los dueños, o dueñas, según, del trueno y del rayo. Y cuando dicen su palabra es como un trueno chiquito, que no llega muy lejos pero siempre un tanto sí. Ah, pero cuando echan fiesta, empiezan con su cantadera y su bailadera y entonces se salpica agua pa todos lados y por eso llueve ansí -.

Sin esperar la pregunta que, seguramente, haría La Magdalena, Elías se adelanta:

- Su trabajo de “Los Vigilantes” es que están pendientes de nosotros, los indígenas, y del mundo, y están también pendientes según quien tiene bueno su pensamiento y su camino, o quien piensa mal y tiene delito. Allá, en una montaña que no se mira desde acá, tienen un corral ansí de grande que no se puede medir. Y ahí en el corral tienen guardados todos los animales de la selva que son los naguales de cada uno, o una, según, de los hombres y mujeres. El nagual es el ser gemelo de cada persona -.

- Por ejemplo, de repente su nagual del Bush es el burro, creo. Y tal vez alguien tiene de nagual al buey, sin agraviar. O qué tal que vos, Magdalena, tu nagual es la mula… -

La Magdalena agarra un puño de lodo y se lo arroja, enojada, a Elías.

Elías dice riendo:

- Si acaso lo dije en serio, era un supositorio, nomás para ver si estás poniendo atención a mi palabra porque si no, luego no entiendes, Ora que claro te digo que no desprecias a la mula, porque ésa acaso se enferma, y ónde quiera anda y no se cansa luego -.

Elías hace una pausa y, socarrón, añade:

- Ora que cuando la mula se pone malhora pues hasta lodo avienta… -

La Magdalena se pone de pie y busca algo… digamos, más contundente para darle a Elías. Una rama como garrote aparece en sus manos. Ahora es La Magdalena la que sonríe y dice:

- ¿Decías, querido? -

Elías trata de explicar, sin perder de vista el instrumento de protesta que porta La Magdalena en las manos:

- Pérate Magdalena. Si no estoy hablando de vos. Acaso estoy pensando nada. Nomás era como quien dice una anédota, que sea “anédota” quiere decir que una historia o cuento tiene así como una enseñanza…-

- Ésa es la fábula, no la anécdota -, corrige La Magdalena.

Elías no se intimida:

- Por eso digo que la anédota no es eso, sino que…, bueno, luego te explico Magdalena porque ansí como estás embravecida pos nomás no llega en tu pensamiento las explicaciones. Mejor te sigo contando la historia de Los Vigilantes -.

- Bueno -, dice La Magdalena, - pero sin mulas -.

- Bueno -, dice Elías.

- Y entonces, según, si es que te portas bien, pues tu animal, que sea tu nagual, ahí lo tienen guardado “Los Vigilantes” y lo cuidan y ansí te cuidan a ti. Pero si es que te portas mal, pues anda vete, ahí lo sueltan al animalito y qué tal que lo cazan o se cae o se enferma, pues entonces igual te pasa -.

- ¿Y qué pasa si Los Vigilantes se cansan o se van y se escapan todos los animales? -, pregunta La Magdalena.

- Uh no, pos eso sí sería una desgracia, porque habría un gran dolor en nuestra gente y hasta ahí nomás, todo se muere. Porque la tierra necesita quien la cuide. Por eso el zapatismo nuestro está para ayudar a Los Vigilantes, para que no pase eso, para que cuidamos la tierra, que es nuestra mamá más querida -.

La Magdalena pregunta entonces retadora:

- ¿Y por qué les dices “Ellos” si son hombre y mujer al mismo tiempo? -

Elías Contreras, Comisión de Investigación del EZLN, se pone serio y mira como muy lejos, como hacia algo que no se alcanza a ver, y responde:

- Ah, pos porque los zapatistas sabemos que hay cosas para las que todavía no hay palabras, y entonces usamos las que tenemos. Pero sabemos bien que, aunque no sepamos cómo nombrarlas, esas cosas existen y están ahí, y muchas de ellas son buenas y hay ahí dolores que ni siquiera imaginamos, pero también alegrías que todavía desconocemos. Pero un día… -

Elías se queda callado. La Magdalena deja caer el garrote, se le acerca y, tomándole la mano, le pregunta:

- ¿Un día qué? -

Elías se sonroja cuando responde:

- Un día vamos a tener palabras para entender lo que no entendemos. Porque hay mundos que existen aunque no tengan nombre -.

Y como si tal, en ese momento, a saber por qué, se despejó el cielo y el sol se asomó aunque nomás fuera para despedirse. Y justo antes de que, sonrojado, se fuera, la luna emergió del lado opuesto. Por unos momentos estuvieron juntos, frente a frente. Y cualquiera hubiera podido imaginar que no seguirían los cursos cotidianos que encadenaban a ambos, y que, por un única vez, caminarían a encontrarse, desafiando así todas las convenciones, y haciendo posible lo imposible.

Abajo, El Vigilante más mayor, el más primero, le enseñaba al venado a leer lo que no está escrito en las estrellas y, lejos de ahí, una niña inventaba otro abecedario en las letras de un libro lleno de colores…

Vale. Salud y que viva siempre lo no nombrado todavía… como el abrazo que nos une a los campesinos insumisos de la India, de Corea del Sur, del Brasil y de la Unión Americana.

SupMarcos.
México, Julio del 2007.

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Mesa redonda en el CIDECI, San Cristóbal de las Casas: Palabras del Teniente Coronel Insurgente Moisés

Palabras del Teniente Coronel Insurgente Moisés

La tierra donde están ahora los compañeros es, propiedad de ellos y ellas, la recuperamos. Descubrimos que para ir destruyendo a los capitalistas, es hacernos dueños de donde trabajamos, porque así funciona el capitalismo. Trabajas en fincas, en fábricas y la ganancia no es para el pueblo trabajador. En nuestra práctica la estamos descubriendo más el modo de cómo atacar el sistema capitalista.

Como ustedes la verán en estos días de este segundo encuentro de los pueblos Zapatistas con los pueblos del mundo. Tendrán mucho que contarles las experiencias de los compañeros y compañeras, porque ahora están en sus manos su medio de producción, LA TIERRA. Es la base fundamental de la vida de ellos y ellas, también se entiende que el capitalismo es la base de ellos para explotar, en los medios de producción.

Ahora los compañeros y compañeras de los pueblos Zapatistas, que ya son dueños el medio de producción donde trabajan, que es la tierra, ya tienen construido otras cosas para el del propio pueblo, como son: escuelas autónomas Zapatistas, clínicas Zapatistas, bodegas de compras y ventas de la producción.

Los compañeros y compañeras de los pueblos Zapatistas, cuando tomaron de sus manos ese medio de producción o sea la tierra, empezaron a trabajarla de manera comunal, local, regional, municipal, o sea en colectivos, sociedades, cooperativas.

Esto se ha logrado, gracias a la recuperación, la toma de las tierras, sin eso, no estaríamos como estamos ahora. Esta clara para nosotros las y los Zapatistas, que a la hora que pasó a sernos dueños de esas tierras, como nuestro medio de producción, fue y es la base principal, para atacar el capitalismo, aunque nos hace muchas cosas por falte de hacer. Pero nuestro caminar ya sabemos por donde ir.

Cuando se vayan al caracol de La Realidad, les va contar los y las compañeras y compañeros de: Comercio. ¿ por qué se pensó esto? Porque el capitalismo nos compran barato y nos vende muy caro y están los coyotes. Dijimos que vamos organizar unas bodegas para que nos compremos a un buen precio he igual nos vendemos, para todos Zapatistas y no Zapatistas.

También nos dimos cuenta, que con lo que vendemos no nos alcanza, para comprar la medicina que esta tan cara, pues pensamos formar clínicas municipales y capacitación de promotores de salud. Nos dimos cuenta también que nuestros antepasados, ellos y ellas no usaros pastillas, capsulas, ampolletas y pudieron sobre vivir, entonces empezamos a rescatar la sabiduría de nuestros viejitos y viejitas, de las plantas medicinales, parteras y parteros y de hueseras y hueseros. Y ahora ya se dieron cuenta que con las plantas medicinales, no combate las enfermedades mas graves ya piensan mas en como fortalecer las clínicas y el hospital que tienen aya, con más promotores y promotoras de salud.

Otro problema, se dieron cuenta que para recibir capacitación se necesita saber leer y escribir. Pues entonces a formar promotores de educación y al mismo tiempo capacitadores. Antes había escuelas pero no enseñan para el bien y no funcionaban, ahora si funcionan.

Y otras cosas más que les contaran los propios compañeros y compañeras, cuando vayan en nuestros caracoles.

Todo esto no había nada de antes, pero cuando nos dimos cuenta que ahora somos dueños de las tierra que antes eran de los ricos y del mal gobierno, así lo pensamos que también nos podemos hacernos dueños de las otras cosas que nos esta faltando y así como empezamos a trabajarla que ahora los estoy platicando, parece que es fácil, pero como cuesta trabajarla y organizarla, pero si se puede, ahí esta el ejemplo que no había antes y como ahora ahí esta y en los hecho y con la practica.

Así que adelante compañeros y compañeras, ya ustedes saben un poco más de leer y escribir y saben hablar la castilla para entender nuestra situación en que nos tienen el sistema capitalista.

Todo esto ahora, todo lo que hagamos bien ó mal, ya somos nosotros los que los decidimos, ya no los patrones, ya los mandamos a la fregada, este es el cambio que tenemos y este es a su vez, que le da fuerza sus gobiernos autónomos de los compañeros y compañeras, si no hubiéramos tomado de la mano ese medio de producción que es la tierra, no funcionaría los municipios autónomos, quedaría solo en palabras.

Este es el cambio que queremos en este país que es México. Así la vemos, que para afectar al capitalismo, hay que tomar de nuestras manos los medios de producción, pasar de la mano de quien la trabaja y que ellos, ellas, las trabajadoras y trabajadores, decidan como trabajarla y que la ganancia sea del pueblo trabajador.

Todo esto nos dimos cuenta a la hora que las quitamos las tierras de los mal llamados patrones, los terratenientes o latifundistas. Los corrimos, con nuestra lucha del 1 de Enero del 94, la historia que ya ustedes ya conocen.

Creemos y que está claro, que para ser anticapitalista, es quitar los medios de producción, tierras y fabricas y pasar de las manos del pueblo trabajador, que sea propiedad del pueblo trabajador, acabar los explotadores, los patrones, el capitalista.

Con la lucha y la practica, en el trabajo del campo, de los compañeros y compañeras de los pueblos Zapatistas esta a la vista de cómo debe ser anticapitalistas. Tomar, quitar, recuperar los medios de producción y a organizarse para las decisiones y a gobernarse con ella, sino hacemos esto reinara el neoliberalismo en México y en el mundo.

Pensamos y creemos, que uniéndonos con los trabajadores del campo y la ciudad y organizándonos bajo una idea, de que el pueblo es quien manda y tomar de la mano todos los medios de producción esa es la salida que nos queda, ante este capitalismo salvaje que hoy reina.

Esta es una de las características de nuestra organización del EZLN y una de las cosas más importantes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, que es la guía nuestro paso en La Otra Campaña y en la Zezta Internacional: el anticapitalismo.

Doy la palabra al SuP M

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Mesa redonda en el CIDECI, San Cristóbal de las Casas: Palabras del Comandante Tacho

Palabras del Comandante Tacho

Compañeros y compañeras. Todas y todos, los que hoy nos encontramos en este lugar. Para platicarnos la importancia que es para nuestros pueblos y comunidades indígenas y campesinas de México y otros países del mundo.

A nombre de nuestros compañeros y compañeras bases de apoyo, hombres y mujeres, ancianos, niños y jóvenes, de las tropas insurgentes e insurgentas, de las fuerzas mexicanas de milicias, de los compañeros y compañeras mandos militares y de los y las compañeros y compañeras de la dirección política del EZLN, regionales y del Comité Clandestino Revolucionario Indígena y de la comisión sexta comandancia general del EZLN. Nos permitimos hacer uso de la palabra y con el permiso de ustedes compañeras y compañeros representantes de organizaciones campesinas, indígenas de Brasil, del MST, del movimiento campesino de Corea, del movimiento campesino de Madagascar, movimiento campesino de Estados Unidos, de vía campesina en Europa, Asia, África y de América.

Queremos decirles que es un honor tenerlos aquí.
Para sabernos y decirnos como luchamos, como resistimos desde donde nos encontramos, queremos decirles que son bienvenidos hermanas y hermanos. Todos y todas los que aquí nos encontramos.
Con permiso compañeros.

El tema que me toca platicarles es sobre la tierra y el territorio.
Para nosotros los indígenas Zapatistas, la lucha por la tierra y el territorio es y a sido muy importante, porque es la base principal de nuestros pueblos, donde vivimos desde hace 515 años.
La lucha por la tierra y el territorio, es indispensable y por eso desde el levantamiento armado de 1910, encabezó el general Emiliano Zapata, jefe libertador de sur, se dio la lucha a raíz de la defensa de la madre tierra y el territorio. Desde entonces hemos venido caminando esta lucha por nuestra tierra, por eso nunca nos descansaremos de luchar por la madre tierra, porque la tierra es de quien la trabaja.

Los pueblos indígenas y campesinos, tenemos históricamente nuestras raíces en estos territorios, nos relacionamos con ella, a través de la madre tierra. Ahí producimos nuestros alimentos para vivir, ahí nacemos, ahí nos desarrollamos, en ella nos multiplicamos y convivimos, con las montañas, con los ríos, con el aíre, con la vida de la misma naturaleza, los mares los manantiales, así como también en ella viven todos los seres vivos con derecho a la vida, así como los recursos del subsuelo.

Nosotros los indígenas, campesinos, lo cuidamos y la amamos nuestra madre tierra y lo hemos demostrado por siglos.
Nunca en la historia de la humanidad, los pueblos indígenas, campesinos hemos hecho ningún daño grave a la madre tierra, nunca.

La tierra la trabajamos para alimentarnos, pero la cuidamos.
Nosotros los indígenas y campesinos, nunca hemos explotado miles o millones de metros cúbicos para venderlos como si fueran mercancías a cambio de dinero.

En cambio los capitalistas de México y otros países, se lo están acabando, más lo van a acabar, pobre van a dejar nuestra madre tierra si los dejamos.

La acabaran lo que cuidamos hace siglos, la acabaran todo los valores milenarias y lo sabemos que dependemos en ella, es nuestra vida, sin ella no podremos vivir.
Por eso nosotros los y las zapatistas decimos que la tierra es de nosotros, nos pertenece, por siglos, ahí nacieron nuestros tatarabuelos y ahí murieron, ahí están sus huesos su historia y la memoria.

Por esto los pueblos indígenas Zapatistas, estamos agradecidos de los compañeros y compañeras que formaron nuestra querida organización en la cual pertenecemos todos los pueblos y comunidades Zapatistas.

Tenemos más ganas de trabajar, de organizarse y de luchar, ya están más compañeros del campo y de la ciudad en la OTRA CAMPAÑA y de la SEXTA INTERNACIONAL del mundo.
Queremos decirles que gracias al movimiento que estamos haciendo hemos descubierto, que en todas partes de México y en el mundo, tenemos los mismos sufrimientos y los padecimientos de despojo, por causa del capitalismo y del neoliberalismo, quieren someternos a su dominio y ser sus esclavos en nuestro propio suelos y bajo el mismo cielo.

Por eso nos debemos preguntarnos ¿los vamos a dejar que hagan y lleven libremente sus planes de exterminio en contra de nuestros pueblos?, y si lo dejamos ¿a donde iremos a parar? Y ¿Cómo será la vida allá donde nos irán a llevar?

Nosotros pensamos que esta respuesta nadie nos la va dar, la respuesta vendrá de nosotros mismos.
Estos bandidos, malvados y bárbaros llevarán adelante su plan de exterminio, contra nuestros pueblos originarios de esta tierra y territorio.
Sí contestamos bien las preguntas, entonces es tiempo de saber que hacer desde ahora.

Hoy más que nunca se tiene que hacer en la práctica y todos y todas digamos ¡YA BASTA! Por tanta maldad que han hecho en contra de nuestros pueblos, en México y en mundo.
Juntos tenemos que luchar, unidos en una sola palabra.
Porque nosotros así nos obligaron los zapatistas a enfrentar como el único camino levantándonos en armas una madrugada de 1 de Enero de 1994, contra esos malos gobiernos y los terratenientes y el ejercito federal y sus diferentes corporaciones policíacas.
Las condiciones antes del 94, los indígenas zapatistas estaban sin derecho de libertad, sin derecho a la democracia y ni de la justicia. Durante estos 5 siglos pasados, sufrimos todas las injusticias, por los grandes terratenientes.

Aparte de estas injusticias, nos mantenían divididos, sin derecho de reunirnos para organizarnos, como objetivo era tenernos dispersos, pero controlados, pero no en una comunidad, sino de manera acapillada, desde la finca del patrón, nos mantenía, sin ningún derecho de desarrollar trabajos, para nuestras familias. Entonces para tenernos callados los indígenas les daban trabajos duros, de 6 de la mañana a las 6 de la tarde, con un miserable salario de 2 pesos.

De esta manera con trabajos forzosos los indígenas estaban en total sometimiento bajo las ordenes de los patrones, para sus grandes ganancias y desarrollos materiales, porque los potreros, los pastizales, los alambrados, los corrales de manejo, las milpas de los patrones, la casa de los patrones, el mantenimiento de sus casas y de sus animales, perros, gallinas, caballos y marranos.
Todos estos trabajos lo hicimos los indígenas de manera humillante, de esta manera los grandes terratenientes fueron logrando su objetivo de adueñarse de grandes extensiones de tierra, adueñándose de las riquezas naturales, como el agua, las maderas finas y comunes, río, manantiales y lagunas. Con esto prácticamente controlaron un territorio, a costa de nosotros los indígenas que ahí vivíamos acasillados en las fincas, esto hasta hace poco, dejaron de ser acasillados y sus condiciones de vida, fueron de extrema pobreza. No había condiciones de salud y nos moríamos por enfermedades curables, no había educación, la mayoría de los pueblos, no supieron escribir ni leer.
No había carreteras para ir a una ciudad, de ida y vuelta llevaba 9 días, si era por medicina, a veces ya no se encontraba vivo el enfermo.

Mientras que los finqueros estaban talando, miles y miles de metros de cúbicos de madera, desde el señor Belisario Domínguez, gobernaban y mandaban de grandes extensiones de tierras y luego paso en manos del señor Matías Castellanos y esto pasó de padres a hijos, con esta explotación de miles de árboles, el cual nosotros conocimos, se darán cuenta, cuando vayan rumbo al caracol de La realidad, pasando por Las Margaritas, antes del ejido Chiapas, asta llegar a ejido Nuevo Momon, toda esa cañada, fue explotada, por tercera ocasión, entre Absalon Castellano Domínguez y Ernesto Castellanos, asta finales de 1987.
Estos eran sus formas, como la de El Medellín, de esta misma cañada, estas tierras fueron vendidas, por grandes cantidades de dinero. Apoyados de los malos gobiernos, a traves de los bancos.
Más allá cerca de La Realidad, hicieron lo misma en la finca La Petema propiedad del señor José Villatoro y luego pasó, en manos del señor Antonio Villatoro, después fue vendida, al señor Efrén, proveniente del norte del país.

Todo esto hicieron en estas tierras, eran grandes extensiones de tierras que tenían estos terratenientes, como la finca Las Delicias y la finca de El Rosario, finca san José, finca nuevo México, finca El Edén, finca La Victoria, finca El Recreo, finca Campo Grande, finca San Lorenzo, finca San Antonio, finca Santa Rita, finca Santa Isabel.

Todos estas fincas eran de 3 mil hectáreas para arriba cada una, solo por mencionar de las grandes extensiones que estos señores poseían, por ejemplo la finca San Quintín de los señores Bulmes actualmente lo ocupan 10 comunidades indígenas, esto para que imaginan las extensiones que poseían.

Por eso de esta manera acabaron talando los miles y millones de árboles y de metros cúbicos de madera que sin duda alguna llegó en manos de grandes compañías nacionales y extranjeras.
Estos señores disfrazados dueños de las tierras fértiles y de los recursos naturales nos despojaron de manera engañosa, usando sus mañas para legalizar los despojos que nos hicieron en complicidad con las instituciones y los malos gobernantes.
En esta misma época, al mismo tiempo, también llego la gran compañía que se conoce como los monteros, esta compañía se dedicó a la tala de madera preciosas, como son el cedro y la caoba. Así explotaron la riqueza de nuestro territorio.
Los explotadores que llegaron en estas tierras son extranjeros y porque son herederos e hijos de conquistadores como fue Cristóbal Colón y Hernán Cortés.

También llegó otra compañía chiclera explotando y destruyendo nuestra ecología, dedicándose de extraer resina de un árbol conocido como el chicle, como toda una vez a acumulado enviaban al dueño de la compañía. Usaban a los indígenas y campesinos para este trabajo sin importar los riesgos que esto implicaba exponiéndolos a padecer enfermedades y fracturas.
En aquel entonces se conoce poco, como por ejemplo el piquete de la mosca chiclera que era como una enfermedad incurable.
Todo estos señores que hicimos mención de sus actos de destrucción a los recursos naturales, son para nosotros ladrones ambicionados, saqueadores, explotadores de las fuerzas de trabajo, la discriminación, el desalojo, el despojo.

El delito de estos señores, es muy grave ante los pueblos indígenas de México y se puede decir que son criminales en contra de nuestra madre tierra.
Nunca estas tierras fueron entregadas en manos de los indígenas y campesinos. En esos tiempos se dieron muchas luchas pacificas para gestionar las tierras y como respuestas fueron: el asesinato, el encarcelamiento, desalojo, las desapariciones y las amenazas.
En vista del olvido de estos malos gobiernos, todas las organizaciones campesinas fueron dispersas, cada organización buscaba lo que entonces planteaban y como siempre andábamos dispersos.

Debemos reconocer que el único que se dolió de las tantas injusticias fue la diócesis de san Cristóbal de las Casas Chiapas, entonces encabezada por el obispo monseñor Samuel Ruiz García y sacerdotes, madres y hermanos y hermanas que trabajan en la iglesia como civiles le decimos nosotros, pero el dolor no se curaba y se hacía más grande.

De todo esto algo pasó.
Gracias es todo.
Le doy la palabra al compañero Teniente Coronel Insurgente Moisés

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De redentores e irredentos, ponencia del SCI Marcos, 16 de julio

DE REDENTORES E IRREDENTOS.

(Palabras del EZLN en la Mesa Redonda “América Latina vista desde la Otra Campaña”. 16 de julio del 2007. ENAH, México, D.F.)


Yo les iba a contar algunas anécdotas de la Toñita-Tercera-Generación y la Estefanía, y hasta narrarles un cuento de ésos que, según dicen las susodichas, no se entienden nada, pero me acordé que aquí en la ENAH fue donde protestaron porque la última vez que me vine… no, de ésa sí ya ni me acuerdo, quise decir que la vez pasada que vine, protestaron porque hice una exposición multimedia que incluyó a Juan Gabriel, así que no les voy a contar nada de eso. En cambio, y en atención a la seriedad que caracteriza el quehacer académico de esta casa de estudios, voy a hacer una exposición muuuy sensata y formal de lo que es nuestra mirada, como zapatistas que somos, hacia América Latina.

Así que quiero iniciar con el saludo que, a nombre de mis compañeras y compañeros, damos a Marcos Roitman Rosenmann, en quien el movimiento zapatista siempre ha tenido un oído atento y respetuoso, incluso en momentos en que los deslindes y cambios de ropajes se han puesto de modo y moda en la intelectualidad progresista de México y el mundo.

Es bueno reconocer en su pluma que, contra lo que se empeñan en demostrar algunas mentes, la inteligencia no está reñida con la consecuencia.

Sus agudos y brillantes análisis de las realidades que pululan en las llamadas “clases políticas” de nuestro continente y los vaivenes cada vez más a la derecha de las “izquierdas institucionales”, son miradas que adquieren colores especiales en el profundo y extendido gris de la crítica intelectual en habla española.

Y es nuestra patria grande, América Latina, y las miradas que convoca, lo que hoy nos hace coincidir con él, con Carlos Aguirre Rojas, con Sergio Rodríguez Lazcano, con los compañeros y compañeras de la Conferencia de Organizaciones Políticas Anticapitalistas de Izquierda (COPAI): el Frente Popular Francisco Villa- Independiente-UNOPII, la Unidad Obrero Socialista, y el Partido de los Comunistas, y con quienes prestan oído y corazón a lo que acá se dice.

Bueno, eso si no es que se equivocaron de salón de clases y, cuando sepan que no es materia de etnología ni vale en créditos para la currícula, entonces abandonen la sala (claro, deslindándose antes, lo que sí da créditos).

Bueno, éste no tan breve prólogo fue para que queden ya sólo quienes tienen interés en echar otra mirada la Latinoamérica.

Porque, aún y con la frenética globalización de los estándares norteamericanos en todo el mundo, en este planeta sigue teniendo identidad propia esa larga herida llamada “América Latina”.

Y hay que nombrarla como dolor, precisamente en estos tiempos en que se ofertan como gobiernos, medicamentos de marca y genéricos que cambian en su presentación pero tienen el mismo efecto, es decir, ni alivian ni sanan.

Y en la gran campaña mediática que es la política de arriba, la historia se ha retorcido y se ha alterado para ocultar una Latinoamérica que construye su mañana a contrapelo y cuyos brillos más intensos están en el Caribe, en esa dignidad llamada Cuba, y que empieza ya a ser acompañada por los movimientos populares que se alzan, desde la Patagonia hasta más al norte del Río Bravo.

En la raquítica historia de los de arriba, esta zona del planeta empezó a existir cuando las potencias imperiales europeas del siglo XVI “civilizaron” y, con la conquista, incorporaron a estas tierras, y a quienes las habitaban, al resto del mundo moderno.

Hay que poner atención al hecho de que, tal vez, nuestra existencia debió ubicarse entonces en el inframundo, y que la conquista sería así una especie de reversa de la expulsión del ángel rebelde que desafió al Dios bíblico. Un demonio al que se le reincorpora al mundo de arriba, de los de arriba, de la única forma en que es posible readmitirlo, es decir, rendido y sumiso, o sea, redimido.

Si esto fuera así, la historia de nuestro dolor puede ser vista, al menos, desde dos maneras distintas y contrapuestas: la una, como la de la redención y el ingreso al mundo “civilizado”; la otra, como la de la rebeldía y el nuevo y reiterado desafío, ahora al dios terrenal.

Sé que estoy siendo simplista, y que con esta argumentación estoy dejando de lado la riqueza y especificidad de la historia de cada uno de los pueblos hoy latinoamericanos, pero os ruego que paséis por alto esta reducción, al menos con la misma generosidad con la que perdonáis que se llame “mesa redonda” a una mesa que, según todas las evidencias antropológicas, es rectangular.

Bien, volvamos entonces a esta nuestra torpe alegoría de la historia latinoamericana:

Tendríamos, entonces, la historia de arriba como la historia de nuestra redención como pueblos, Naciones y Continente (“redención todavía inconclusa”, dirán el empresarios de las paradójicas “Letras Libres” y sus desorientados “A-Nexos”). Y tal vez aquí podríamos encontrar uno de los hilos aparentemente invisibles que nos unen a los Pueblos de África y Asia (con cuyas miradas y palabras nos encontraremos mañana), porque aquí “redención” es sinónimo de “exoneración”.

La historia oficial, así, no es otra que la del perdón del dios de arriba, la “modernidad” (o sea, el mercado), a la culpa de los latinoamericanos.

Una culpa compleja y con un andamiaje argumentativo más o menos elaborado. Una especie de culpa “all included” (noten cómo me pongo a tono con la temporada vacacional).

Una culpa que incluye la de no haber nacido en la Europa de arriba, con sus monarquías tan exquisitas como ridículas, sus escándalos de pompa y circunstancia, sus museos, su gastronomía, sus políticas anti- inmigrantes, sus opresiones, sus historias vergonzantes y vergonzosazas, sus sumisiones al imperio de las barras y las estrellas, sus izquierdas modernas (tan educadas y bien portadas, que parecen de derecha).

O la culpa de no haber nacido en la Norteamérica de arriba, la cínica, brutal y asesina, la policía mundial, la que le ha aportado al mundo los horrores más infernales en la historia de la humanidad, es decir, el “fast food”, los Malls o Centros Comerciales, las bombas financieras, la Cuarta Guerra Mundial.

Y en esta historia oficial, es decir, la de los grandes medios masivos de comunicación, los destellos que se remarcan son los que simulan perdón y aceptación, la redención: frente a un Bill Gates, un Carlos Slim; frente al cuento de hadas del príncipe de Borbón y la neocenicienta Letizia, el comic del ranchero Fox y la burócrata Martha; frente a la leyenda británica de Jack el Destripador, la realidad de las muertas de Juárez; frente a la prisión ilegal en el territorio ocupado ilegalmente de Guantánamo, la desaparición forzada de militantes de la izquierda radical mexicana (ambas con el argumento de la lucha contra el “terrorismo”).

Que debajo de esas fábulas de éxito, bonanza y terror estén historias reales de despojo, explotación, represión y discriminación, es algo que puede ser pasado por alto. Después de todo, alcanzar el perdón exige sacrificios.

Pero hay algo más en esta historia de perdón y exoneración. Está también el cobro de una deuda cuya recaudación empezó desde el saqueo de las riquezas naturales (que se inició bajo las banderas de las monarquías europeas), incluyendo el aniquilamiento y esclavitud de millones de indígenas, y que sigue hasta nuestros días bajo las banderas de las “democracias representativas” de todo el mundo.

En resumen: nos jodieron y nos joden, pero fue y es por nuestro bien.

Pero toda redención necesita, además del pecador exiliado del paraíso en tiempo compartido, un redentor. El que haya simulado antes ropajes laicos y ahora descaradas prendas religiosas, no quiere decir que el redentor al que nos referimos sea necesariamente cristiano, católico, apostólico y romano. Después de todo, el manoseo que del dios hizo George Bush en sus guerras contra Afganistán e Irak, así como el develo y desvelo de las historias cachondas y pedófilas del alto clero, no dan mucha tela de donde cortar para confeccionar el traje del redentor (o redentora, porque allá arriba, dicen, sí hay equidad de género).

Y el puesto de redentor tampoco tiene mucho qué ver con los principios, la ética, la honestidad, y todas esas cosas extrañas, absurdas y, sobre todo, fuera de moda.

Entonces, ¿en dónde se gesta y forma, en la actualidad moderna, el redentor?, ¿cuál es el vientre que lo pare, lo cría, lo forma, lo educa y, al repudiarlo luego, le da motivos para gastarse un dineral en el diván psicoanalítico (porque para todo Edipo hay una su Electra)?

Quienes hayan respondido que en la ENAH, en la academia, o en una escuela de cuadros políticos, tienen tache, pero pueden presentarse a extraordinario si se quedan hasta el final de esta plática.

La respuesta correcta es: en los medios masivos de comunicación. O más mejor: en el mundo que crean los medios masivos de comunicación.

Hace un rato dijimos que nos convocan dos temas: el de América Latina y el de las miradas.

Pues bien, con todo ese proceso de imposición de la Historia de Arriba, la que nos asigna el papel de redimidos, se nos ha convertido en extraña y extranjera una tierra que es también la nuestra, la latinoamericana. Sobre ella no tenemos datos de primera mano, propios. Es decir que nos asomamos al resto del mundo a través de la mirada de otros. Vemos lo que esas miradas nos permiten ver.

¿Y a través de qué o de quién nos asomamos a esa América Latina que nos es ajena? No preocupar, para eso están los corresponsales, los enviados especiales, los comentaristas, los analistas, los locutores, los jefes de redacción, los periódicos, las revistas, los programas de radio y de televisión, el National Geographic.

Y en todos estos casos nos encontramos con miradas suplantadoras. Si vemos a la Ciudad de México, veremos a un Marcelo Ebrard tan dinámico y emprendedor que parece anuncio de desodorante, pero no veremos a las familias que en Tepito, Iztapalapa, Santa María La Ribera, y el objetivo en turno en la neoconquista del DF, se han quedado sin hogar ni fuente de empleo por las “expropiaciones”; si volteamos a Venezuela, no veremos a un pueblo organizándose y construyéndose una Nación soberana e independiente, sino las supuestas arbitrariedades de la supuesta tiranía de Hugo Chávez; si miramos a Brasil, no distinguiremos las luchas agrarias del MST, sino a un bonachón, afable y carismático Luis Ignacio Da Silva, (más conocido como “Lula” por sus cuates del Fondo Monetario Internacional); si nos asomamos a Bolivia notaremos la afición futbolera de Evo Morales, y no el movimiento indígena y campesino que estremeció y estremece al continente; si vemos a Chile, distinguiremos el buen o mal gusto en el vestir de la Bachelet, y no la discriminación en contra de los indígenas Mapuches; si vemos a Cuba, conoceremos cómo van las apuestas sobre la vida o muerte de Fidel Castro, y no el heroísmo y generosidad de un pueblo entero; y si vemos a México, bueno, ahí no veremos a Felipe Calderón y sus neofilias asiáticas… porque lo tapan los uniformes de los militares.

Y así podríamos recorrer la geografía entera de Latinoamérica y preguntarnos, sobre todo, qué no vemos a través de la mirada usurera de los grandes medios de comunicación.

Y como la geografía, el calendario. Las fechas para recordar y para olvidar, son establecidas por el mundo mediático. Así, por ejemplo, el 12 de octubre se celebra el día de la hispanidad, no se recuerda el inicio de un crimen que todavía no termina: el aniquilamiento cultural y físico de los pueblos originarios de estas tierras; el 16 de julio no es el día de la mesa rectan…, perdón, redonda, sobre “América Latina vista desde la Otra Campaña”, sino el día del estreno de Harry Potter y La Gallinita Ciega.

Ergo: el mundo que vale, que existe, que es real, es el de los medios de comunicación. Y es ahí donde se forma el redentor “moderno”, es decir, el político profesional. Porque ése es su trabajo, ésa es su misión, ése es su empleo, ése es su puesto, ése es su parlamento en la tragicomedia del Poder en América Latina: redimir a las sucias, feas y malas (noten cómo contradije mi legendario machismo omitiendo el masculino y poniendo sólo en femenino la referencia al abajo insumiso y culpable).

Si el terreno de gestación es el mediático, ¿para qué los principios, la memoria, la honestidad? Ahí no son necesarias plataformas políticas o programas de acción, sino un programa de imagen publicitaria y una plataforma con todos los cosméticos habidos y por haber. En lugar de un seminario en la escuela de cuadros, es preferible una portada en “¡Hola!”, “Gente” (o de perdido en “TV y Novelas” o “TV y Notas”).

Porque ahí lo importante es que te conozcan los importantes, los que valen, los que eligen realmente.

Y a la hora estelar de la programación, es decir, a la hora de las elecciones, es eso lo que va a contar de veras, es decir, la imagen mediática.

Tomemos de ejemplo al México de nuestros desvelos:

Según datos recabados por los compañeros del Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM), parte del equipo de apoyo de la Comisión Sexta del EZLN, el costo de las campañas electorales se incrementó en lo destinado por los partidos políticos a lo mediático: en 1994 utilizaron el 24 % de su presupuesto, en el 2000 el gasto ascendió a un 54 %, en los comicios intermedios del 2003 el promedio osciló entre 50 y 70 %, teniendo el caso incluso del partido Verde Ecologista de México que gastó el 80 %, y se calcula que en las elecciones del 2006 fue de aproximadamente el 75 %.

Lo que los partidos políticos decidieron gastar en medios y propaganda tuvo un monto total de $ 1, 119, 344, 966.28de pesos , considerando a los 3 partidos y las 2 coaliciones en los 6 meses previos a la elección presidencial del 2006.

En este tiempo gastaron, en medios, casi 10 veces más que en propaganda (en medios: $ 9, 780, 029, 056 de pesos; y en propaganda $ 141, 315, 910de pesos )

El gasto acumulado en televisión durante el periodo del 19 de enero al 28 de junio de 2006 fue de 718, 327, 474 de pesos, teniendo el siguiente desglose:

PAN.- $ 127, 276, 523 de pesos,

Coalición Alianza por México.- $ 294, 988, 728 de pesos,

Coalición por el Bien de Todos.- $ 267, 987, 504 de pesos,

Nueva Alianza.- $ 23, 193, 244 de pesos,

Alternativa Socialdemócrata y Campesina.- $ 6, 633, 510 de pesos.

“Whit money dancing the dog”, “con dinero baila el perro”, dijo ese antropólogo sin título profesional ni tesis de graduación llamado Eulalio González “El Piporro”, cuando se enfrentó a la Border Patrol al norte del Río Bravo. Y el dinero fue a dar a las arcas de los grandes electores,… y bailó el perro.

Como ya no es el terreno de las ideas ni del quehacer político, el lugar donde se definen posiciones, entonces podemos decir que el espectro político se ha desplazado a los medios de comunicación. Ahora hay medios “buenos”, “malos” y “feos”.

Y si se ven malabares impresionantes en los partidos políticos de arriba, en los medios de comunicación no se quedan atrás. Así, quienes apenas ayer condenaban toda movilización popular y clamaban por el uso de la represión para “poner orden”, hoy son adalides del periodismo democrático e independiente.

Y es en los medios donde aparecen esas miradas a través de las cuales nos asomamos a la América Latina que nos convoca.

Y ahí encontramos miradas que clasifican, juzgan y condenan, y miradas que tratan de entender. Miradas suplantadoras y miradas representativas.

Y, desgraciadamente, en las miradas que clasifican, juzgan y condenan (siempre al de abajo), encontraremos a varios de quienes se adjudican el título de “progresistas”. Algunos van más allá y dicen ser de “izquierda”. Y tal vez lo sean, pero de la que ahora llamaremos “la izquierda mediática”. La que critica a la televisión como fuente de Poder mientras se le paga a la, según el nuevo espectro político mediático, “televisora buena”, casi un cuarto de millón de pesos semanales por un programa. La que ahora descubre, asombrada, que Ricardo Monreal, uno de los líderes visibles de la movilización postelectoral de hace un año, no es mas que un grillito que brinca de un lado a otro, al compás de los puestos y presupuestos. La que pasa por alto las reiteradas agresiones físicas de las “bases” de la CND lopezobradorista en Zinacantán, Chiapas, en contra de las comunidades zapatistas. La que no quiere revisar datos, calendarios y geografías para señalar cuál fue y es la participación de los gobiernos del PRD en el Distrito Federal, desde Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano hasta Marcelo Ebrard, pasando por Rosario Robles y el hoy “presidente legítimo” de México: Andrés Manuel López Obrador, en el incremento de la fortuna de Carlos Slim Helú (“el hombre más rico del mundo”, según la lista de Forbes, “y el hombre más filantrópico del mundo” según los medios y círculos de intelectuales adictos al Poder). La que se convirtió en la legitimadora de la razón pragmática como guía de la izquierda institucional. La que se escandalizó cuando las imágenes de Marx, Engels, Lenin y Stalin, que porta el PCM-ML-FPR, aparecían en los actos de la Otra Campaña, y ahora que esas imágenes y sus portadores se mudaron a la CND de López Obrador y enmarcan sus movilizaciones, guarda un vergonzoso silencio (la subordinación a la izquierda institucional como requisito para obtener el perdón de los pecados). La que clasificó toda oposición crítica a la izquierda electoral como “inmadurez”, “desesperación”, “servicio a la derecha”, “terrorismo ultra”. La que sepultó la razón crítica bajo argumentos producidos, elaborados, consumidos y consumados en la mesa del Señor: “El problema actual, mi buen, no es ser libre o esclavo, sino ser moderno o anticuado, y la izquierda anticapitalista es tan pretérita que da güeva. Oiga, qué bonito lo dije. Voy a escribir un artículo contra la Otra Campaña que se llame “La Izquierda Pretérita, su disfunción mercantil y el consiguiente aumento del peso de la pepita de gallina”, seguro será un éxito y me invitarán a comer a la mesa del señor Bachoco”.

Hace apenas unos días, Marcos Roitman, en el periódico mexicano “La Jornada” (15 de julio del 2007) ha tocado un punto sensible en la crítica al papel de esa “beatifull people” (como la llamó ése gran ausente que tanta falta hace en estos tiempos, Manuel Vázquez Montalbán), a saber, la complicidad. Claro que Roitman no usó esa palabra, pero la descripción que hace de los neoliberales neocapitalistas sugiere precisamente eso. Es decir, no se trata sólo de una claudicación. Ahora hay una especie de participación intelectual en las acciones de la gran empresa del Capital, una complicidad. Así como los grandes monopolios dan cursos a sus empleados para que se sientan parte de la corporación, el señor Dinero imparte seminarios virtuales para analistas y asesores progresistas, liberales y de izquierda.

Roitman señala que la ecuanimidad y equilibrio facial de estos thinks tanks, se modifica sustancialmente si se plantean las siguientes preguntas: “¿Cómo se lucha contra la explotación y la pobreza sin redistribuir la riqueza? ¿Cómo se recuperan las riquezas básicas, en manos de las multinacionales, cuyas fortunas se han logrado bajo contratos ilícitos y evadiendo capitales? ¿Qué pasa si se realizan reformas agrarias para limitar el poder de las oligarquías terratenientes y se potencia la organización popular de los trabajadores del campo para crear cooperativas de producción? ¿Qué ocurre cuando se busca refundar el Estado sobre leyes de autonomía que reconocen la realidad multiétnica de los pueblos indios?”

Y es que frente a la cuestión del sistema capitalista y de sus lógicas depredadoras, la izquierda mediática es tan, pero tan moderna, que se parece demasiado a la antigua derecha. Porque la moda, en este caso la moda política, no es más que un salto hacia atrás. Y esto lo dijo Walter Benjamin, pero pudo haberlo dicho Don Durito de La Lacandona.

Lo que se está señalando aquí es que, seducidos por el canto de las sirenas entonados por las casa encuestadoras y estrellados en los arrecifes de los fraudes mediáticos y electorales, estos pensadores ubican el problema del Poder y del gobierno, como un asunto de caminos (vía pacífica o vía armada, reforma o revolución), y olvidan que la cuestión del Poder y del gobierno se refiere a preguntas fundamentales: ¿para qué y para quién gobernar?

El asunto del Poder y del gobierno se refiere a la convivencia en una sociedad.

En la sociedad capitalista, esa convivencia se resuelve con la imposición de hegemonía (manda el que tiene), y homogeneizando los valores y criterios del mercado.

Por lo tanto, el problema del Poder y del gobierno no es si se accede a ellos por la vía electoral o con quien se disputa su titularidad, sino cómo se enfrenta o no a esa hegemonía y a esa homogeneización.

Pero esto será asunto a tratar en otra ocasión.

Por ahora sólo recordemos estas palabras de amarga alerta y esperanza de Walter Benjamin:

“Nos hemos vuelto pobres. Hemos ido desprendiéndonos de una porción tras otra de la herencia de la humanidad, frecuentemente teniendo que darla en una casa de empeño por cien veces menos de lo que vale, a cambio de que nos adelanten la pequeña moneda de lo actual.” (…) “En un momento en que los políticos (…), yacen por tierra y rematan la traición de su causa, este pensamiento se propone liberar al infante político mundial de las redes en que lo han envuelto. Las consideraciones surgen del hecho de que la ciega fe en el progreso de aquellos políticos, su confianza en su “base de masa” y, en fin, su servil inserción en un aparato incontrolable no eran más que tres aspectos de la misma cosa. Estas consideraciones procuran dar una idea respecto a cuánto debe costar a nuestro pensamiento habitual una concepción de la historia que evite toda complicidad con aquella a la que los políticos continúan atendiéndose.” (Walter Benjamín. “Para una crítica de la violencia”. Edit. La Nave de Los Locos. México, 1982, p. 124 y 115).

Así que hay otra forma de ver la historia de nuestra América Latina, la de la insumisión, la de la rebeldía.

Y una parte de esta historia singular es la del imperdonable pueblo cubano, el último en independizarse y el primero en ser libre en nuestro continente.

Pero no sólo, en la otra Latinoamérica otra historia se reconstruye.

La que no busca absoluciones, redenciones ni perdones. La que no aspira y suspira por la llegada de redentores que suplanten voluntades y vocaciones. La que camina abajo y a la izquierda anticapitalista.

La que levanta una nueva Torre de Babel no sólo para desafiar al dios omnipotente del dinero, también para hacerse espacio y respeto en sus diferencias.

La que tiene el moreno rostro de los pueblos originarios de este continente, las manos de quienes hacen andar las ruedas de la historia con minúsculas, los pies de mujeres, jóvenes, niños y ancianos sin-lugar, los cuerpos de obreros y campesinos.

La que vemos, oímos y aprendemos no a través de miradas suplantadoras, sino que miramos y escuchamos en voces representativas.

La historia que se puede leer en esta carta de nuestra compañera Magdalena García Durán, presa política:

“Tío: Le mando muchos saludos, que no se preocupe por mí, dentro de lo que cabe me encuentro bien y siga con los trabajos que están haciendo que no se detenga que por mi parte cualquier trinchera que estoy sigue la lucha y esperamos que ya pronto termine esta pesadilla y si no de todas maneras seguiremos adelante que por esto no sea motivo de detenerse la otra campaña que es la fuerza para fortalecer la otra campaña y que muchos que todavía tienen los ojos cerrados, ahora se están empezando a quitarse esa venda. Le deseo suerte que sigan adelante. Libertad y justicia para todas y todos los presos Magdalena García Durán.”

Ésta es nuestra otra mirada al gran y fragmentado espejo de la patria grande.

Podrán trucar calendarios y geografías, pero el mañana que parirán estas tierras de Latinoamérica no será patrimonio de redentores y no será una democracia llena de estatuas y monumentos, pero vacía de pueblo.

Por el contrario, será obra de pueblos irredentos que no se conformarán con disparar a los relojes para detener el tiempo de la conquista de su libertad, sino que arman ya otro tiempo como alternativa.

Modesta pero necesaria será entonces la participación de las mujeres y hombres que renuncien a ser arriba o para arriba, se conviertan en Nadie y así enfrenten al Cíclope Polifemo, el mandón, el Poder capitalista.

Porque ya hay otro calendario en otra geografía.

Basta mirarlo, aprenderlo, y obrar en consecuencia.

¡LIBERTAD Y JUSTICIA PARA ATENCO!

¡LIBERTAD Y JUSTICIA PARA OAXACA!

Muchas gracias.

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Julio del 2007.

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Mesa redonda: “Frente al despojo capitalista la defensa de la tierra y el territorio”, 17 de julio de 2007.

ENTRE EL ÁRBOL Y EL BOSQUE.


Palabras del EZLN en la mesa redonda “Frente al Despojo
Capitalista, la defensa de la tierra y el territorio” en la Ciudad
de México, 17 de julio del 2007.

Queremos saludar y agradecer a las compañeras y compañeros de Vía Campesina en la India, el Brasil, Corea del Sur y en todo el mundo, la palabra que ahora nos obsequian en la voz muy otra de quienes traen su representación.

Es un honor para nuestro oído el regalo de su voz, y para la palabra nuestra una alegría el tener el amable hospedaje de corazones tan lejanos en la geografía de arriba y tan cercanos en la herida de abajo.

Saludamos el nuevo encuentro con las compañeras y compañeros del Congreso Nacional Indígena, lugar en el que l@s zapatistas navegamos nuestra lucha como pueblos indios que somos.

También queremos agradecer a los compañeros y compañeras del Club de Periodistas, el espacio y el tiempo que facilitaron para reunir estas palabras, tan distintas y, sin embargo, las mismas al nombrar el dolor y la lucha.

Traigo la voz de las y los zapatistas del EZLN. De un puñado de hombres y mujeres, indígenas en su gran mayoría, que vivimos y luchamos en el último rincón de este país, en las montañas del sureste mexicano. Nosotros nos dedicamos a subvertir el orden establecido, escandalizar a las buenas conciencias, y a poner le mundo de cabeza. De nosotras, de nosotros, los más pequeños, reciban nuestro saludo.

Es lugar común, entre analistas de distinto tipo y género, el usar la expresión de que “por mirar el árbol, se pierde de vista el bosque”. O viceversa. Frente a eso, queda la opción de mirar a ambos… o mirar otra cosa.

Aunque en lo que se refiere a la tierra, o al territorio en su sentido más amplio, como ha sido explicado en forma clara y contundente por el Congreso Nacional Indígena, parece cada vez más difícil encontrar algún árbol, y de bosques pues ni hablar. Y no sólo, también en el campo mexicano es ya raro encontrar campesinos ejidatarios o comuneros, por no hablar de tierras ejidales y comunales.

Pero si no encontramos ni a unos ni a otros, entonces busquemos y encontremos la causa de su desaparición.


La Guerra de Neo Conquista en el Campo Mexicano.


Ya en otras ocasiones nos hemos referido al capitalismo en México como una nueva guerra de conquista.

A nuestro paso por los distintos rincones del México de Abajo, hemos visto un territorio destruido, a veces con las ruinas aún humeando, a veces con las construcciones del conquistador, el gran capital, ya levantándose sobre lo que antes fueron campos de cultivo, pueblos de pescadores, tierras comunales y ejidales, territorios indígenas. En no pocas ocasiones, hemos escuchado de pueblos enteros desiertos, con sus habitantes originales viviendo y trabajando en tierras muy lejanas en distancia, lengua y cultura.

Y en otros lugares hemos visto una suerte de relevo poblacional, es decir, la expulsión de ejidatarios y comuneros, y su sustitución por peones agrícolas, mozos de empresas turísticas, empleados y sirvientes, traídos desde otros suelos de la misma forma en que los esclavistas del norte revuelto y brutal traficaban con los pobladores de África y Asia para suplir a la población original que aniquilaron, y hacerlos trabajar como esclavos en sus plantaciones.

Y hemos visto también otra desertificación humana que puede pasar desapercibida. Ahí está el pueblo, la colonia, la ciudad. Ahí está también la gente que habita esos lugares. Pero no hay ya sentido de colectividad, de pertenencia común. No tienen identidad cultural. No hay comunidad.

Un territorio poblado de fantasmas que deambulan por entre las ruinas de lo que antes fue el campo mexicano, eso es lo que deja el capitalismo salvaje, el neoliberalismo, a su paso en la nueva guerra de conquista de nuestro país: la guerra de despojo y destrucción de la tierra y el territorio.

Y hay datos duros, síntomas que son números y porcentajes y que sirven para darnos cuenta de que no se trata de un fenómeno aislado. El Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM), del equipo de apoyo de la Comisión Sexta del EZLN, ha recopilado lo siguiente:

Para el año del 2005, había poco más de 30 millones de personas viviendo en el campo mexicano. De ellas, cerca de 27 y medio millones de personas no podían tener los ingresos necesarios para satisfacer las necesidades mínimas.

La alternativa a morir o mal vivir en el campo es abandonar la tierra y la familia, y emigrar a otros lugares en busca de mejores ingresos. Las políticas gubernamentales, las crisis agrícolas, la baja en los precios de los productos del campo y el alza en los precios de lo necesario para la siembra y la cosecha, han provocado que, en los últimos años, la migración de las comunidades rurales rumbo a las ciudades o al extranjero haya crecido en 40%.

En 10 años, de 1995 al 2005, los hogares que se mantienen de lo que envían los familiares que trabajan en el extranjero pasaron de 600 mil a más de 4 millones. Y en el mismo periodo, las remesas en dólares que ingresaron a México se cuadriplicaron.

Y este despoblamiento del campo mexicano, y del país entero, es también un negocio en lo que se refiere al envío de remesas. Un ejemplo: el ingreso del Grupo Elektra (propiedad de la familia Salinas Pliego), se incrementó por el cobro hecho a cada envío.
A través de Western Union, el señor Salinas Pliego (dueño también de TV Azteca, - la “televisora buena”, según AMLO-) se robó casi 20 de cada 300 dólares que fueron enviados en el año del 2005.

Pero el despojo no sólo se realiza a través de bajos salarios y robo de remesas. La reforma constitucional promovida por ese ladrón que, como Felipe Calderón, se hizo presidente mediante un fraude electoral, Carlos Salinas de Gortari, permitió al gran capital conquistar, como en los tiempos de la colonia y del porfirismo, las tierras ejidales y comunales.

Con la reforma al artículo 27 constitucional, la expedición de la Ley Agraria y la instrumentación del programa PROCEDE, las tierras ejidales o comunales se incorporaron al mercado de tierras mediante diversos mecanismos, sea a través de la celebración de contratos de enajenación de derechos ejidales (cesión, compraventa, donación) o mediante la aportación de tierras de uso común que realizan los ejidos y comunidades a sociedades civiles o mercantiles.

En síntesis el PROCEDE (Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares, que consiste en la entrega de títulos individuales de las parcelas que cada familia de ejidatarios o comuneros trabaja. Así, estos núcleos agrarios ya se pueden arrendar, vender, comercializar ó hipotecar en garantía – el PROCECOM es su equivalente en lo que se refiere a tierras comunales) forma parte de una política general mas amplia.

Conjuntamente con las reformas del artículo 27 constitucional, se trata de privatizar, despojar y dar las condiciones mínimas para que el capital en sus diferentes modalidades pueda acrecentar y acumular las ganancias.

Lo que va a ocasionar esta aplicación de política con respecto al campo es, de nuevo, un proceso de concentración de tierra, despojo y desolación en los campos mexicanos.

Para diciembre de 2005 y de acuerdo al centro de estudios y publicaciones de la procuraduría agraria; 22% del total de tierras ejidales y comunales se encontraba en proceso de cambio de dominio, para pasar a ser propiedad privada.

El nuevo mercado de tierras se ha llegado a constituir en latifundios. A esto hay que sumar la presencia de las trasnacionales, y tomar en cuenta que dichas empresas no quieren el total de las tierras, sino solamente las que a ellas garanticen una ganancia, tal es el caso de zonas forestales, y zonas con recursos naturales con posibilidades de ser explotadas.

Al incrementarse el empobrecimiento de las familias en el campo, también se incrementó el número tierras ejidales y comunales que han entrado en secesión de derechos para su renta o bien como incorporación al cambio de dominio. Quienes han aprovechado el cambio de dominio, o bien, lo han usado para explotar los recursos son, fundamentalmente, las cadenas hoteleras.

Los núcleos agrarios que se ubican dentro de los litorales costeros del territorio nacional, han sufrido cambios en los dominios en la tenencia de la tierra. Mediante el Procede se certificaron 609 ejidos y bienes comunales.
La mayoría de los ejidos y comunidades que fueron tomados prisioneros por el PROCEDE y el PROCECOM tienen recursos turísticos, ecológicos, pesqueros y urbanos para ser desarrollados, y se concentran en los estados de Veracruz, Sonora, Nayarít, Sinaloa, Oaxaca, Baja California Sur, Tabasco, Jalisco, Baja California, Quintana Roo, Tamaulipas, Guerrero, Michoacán, Yucatán, Colima, Campeche y Chiapas.

De acuerdo a la Procuraduría Agraria, un gran número de los procesos de controversia y conflicto agrarios se concentran en dichas comunidades, en la mayoría de los casos por el manejo o uso de los recursos. Lo mismo sucede con los recursos forestales, agua y tierras.

Entre 1994 y 2005, el 22% de los conflictos agrarios del país se enfrentaron en contra de las siguientes figuras que usa el capitalismo: Inmobiliarias. Hoteles, Centros recreativos, Centros Turísticos, Desarrollos Gubernamentales (expropiaciones), Desarrollos Privados, Industrias, Explotación de recursos naturales y Centros Comerciales.

Pero el PROCEDE y el PROCECOM no llegaron solos, sino acompañando al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC).

Como consecuencia del TLC, las importaciones de maíz proveniente de Estados Unidos se multiplicaron por 15 desde la entrada en vigor del TLCAN.

A la avasalladora competencia estadounidense se ha sumado una ”política más liberal” del gobierno mexicano que, en el caso del maíz, ha liberalizado el mercado más allá de lo requerido por el propio acuerdo y ha permitido el ingreso de maíz transgénico.

Para México, el TLCAN significó el derrumbe del agro mexicano, ahora, nuestro país sobrevive con los más de 20 mil millones de dólares que los migrantes envían a sus familiares. La migración, la desigualdad, la concentración de la riqueza en unas cuantas manos y un cada vez más acentuado desequilibrio en el comercio agrícola internacional con la agresiva apertura de los mercados, son sus resultados más evidentes.

Pero no sólo los campesinos han sufrido los efectos de esta guerra de conquista. El capitalismo también destruye y contamina la naturaleza.

Se calcula que los daños por contaminación de la última década alcanzaron en nuestro país los 36 mil millones de dólares. La actual tasa de deforestación es de 631 mil hectáreas al año. Tenemos el nada honroso primer lugar mundial en destrucción de bosques. Y cada vez son menos los manantiales de agua pura y más los mantos acuíferos contaminados.

Además, los cambios al artículo 27 posibilitan a particulares no arriesgar nada, ya que no necesariamente tienen que comprar la tierra, ahora pueden tener acceso a ella por otras modalidades. El PROCEDE y PROCECOM han abierto esta posibilidad. Ahora se pueden obtener derechos corrompiendo autoridades municipales o a representantes para usar tierras comunales o ejidales.

Los principales grupos que han recibido denuncias penales por afectación a ejidos y comunidades son: clubes de gol, parques temáticos y centros turísticos.

Las empresas hoteleras con mayores denuncias son Hoteles Fiesta Americana, Sheraton, Hoteles Hilton, Holiday Inn, Hoteles Radisson Flamingos, Hyatt, Presidente Intercontinental, y éstas también han recibido gran número de inconformidades y quejas frente a la Profeco por discriminación y uso de áreas federales.

En esta guerra de conquista ninguno de arriba se quiere quedar atrás. Al igual que empresas especializadas en construcción de vivienda, las grandes empresas inmobiliarias, buscan terrenos para negocios. El ejemplo más claro es la expansión de Grupo GEO, la cual ha triplicado sus ingresos comprando terrenos a $10 pesos el metro cuadrado y vendiéndolo en $300 o hasta $400 pesos.

Si antes el Estado era el aval de la producción nacional de los campesinos, ahora se abre un gran mercado para la acción del capital en sus diferentes formas: desde el industrial, el financiero, el comercial, el bancario el inmobiliario, etc.

El resultado de todo este proceso es la concentración de tierras, primero en pequeños y medianos poseedores, posteriormente la tendencia indica que la tierra de mejor aprovechamiento (recursos naturales y de explotación turística), se concentrará en latifundios, empresas, corporativos y hasta transnacionales de capital nacional y de capital internacional o de ligas, fusiones, asociaciones o convenios entre ambos.

Así que, en el campo mexicano, tenemos un despoblamiento (migración a las ciudades y el extranjero, principalmente a Estados Unidos) y repoblación (traslado de trabajadores agrícolas, principalmente de indígenas que fueron despojados de sus tierras, a los nuevos latifundios y agroindustrias; y una destrucción (de la naturaleza, tierra, bosques, aire, agua, fauna; y de las relaciones comunitarias) y reconstrucción (sobre campos antes agrícolas se erigen campos de golf, centros comerciales, hoteles y parques de diversión).

Todo bajo un nuevo orden: el del mercado mundial capitalista.

Si no me equivoco, eso es precisamente lo que hace una guerra de conquista. Es decir, conquista, destruye, despuebla, reconstruye, repuebla, reordena.

Hemos hablado del campo en nuestro país, en México, pero estamos viendo, escuchando y aprendiendo que lo mismo está ocurriendo en los 5 continentes. Lo que nos permite afirmar que se trata de una guerra de conquista en todo el planeta, una guerra mundial, la IV Guerra Mundial.

Sea que en el análisis se elija mirar “el árbol” o “el bosque”, la conclusión es la misma.

Pero hay algo, según nosotros los zapatistas, que hace de esta guerra algo especial. Y es que los efectos que está produciendo en la tierra y el territorio, es decir, en la naturaleza, son definitivos e irreversibles. Es decir que el planeta entero está siendo destruido y no tenemos otro lugar para vivir, así que la especie humana entera es la víctima de esta guerra.

Por eso decimos que es una guerra contra la humanidad.


La Resistencia y la Defensa de la Tierra y el Territorio.


En la segunda parte de esta plática, que se realizará en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, hablarán algunos de nuestros jefes indígenas zapatistas, y en el Encuentro de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo, se escuchará la palabra de las y los indígenas zapatistas bases de apoyo del EZLN.

Ellas y ellos contarán mejor cómo resistimos y defendemos tierra y territorio en las zonas donde vivimos y luchamos, en las montañas del sureste mexicano.

Por ahora, sólo adelantaré lo siguiente:

Uno.- Para nosotros, zapatistas, pueblos indios de México, de América y del Mundo, la tierra es la madre, la vida, la memoria y el reposo de nuestros anteriores, la casa de nuestra cultura y nuestro modo. La tierra es nuestra identidad. En ella, por ella y para ella somos. Sin ella morimos, aunque vivamos todavía.

Dos.- La tierra para nosotros no es sólo el suelo que pisamos, sembramos y sobre el cual crecen nuestros descendientes. La tierra es también el aire que, hecho viento, baja y sube por nuestras montañas; el agua que los manantiales, ríos, lagunas y lluvias vida se hacen en nuestras siembras; los árboles y bosques que fruto y sombra nacen; los pájaros que bailan en el viento y en las ramas cantan; los animales que con nosotros crecen, viven y alimentan. La tierra es todo lo que vivimos y morimos.

Tres.- La tierra para nosotros no es una mercancía, de la misma forma que no son mercancías los seres humanos ni los recuerdos ni los saludos que damos y recibimos de nuestros muertos. La tierra no nos pertenece, pertenecemos a ella. Hemos recibido el trabajo de ser sus guardianes, de cuidarla, de protegerla, así como ella nos ha cuidado y protegido en estos 515 años de dolor y resistencia.

Cuarto.- Nosotros somos guerreros. No para vencer y subyugar al diferente, al que otro lugar habita, al que otro modo tiene. Somos guerreros para defender la tierra, nuestra madre, nuestra vida. Para nosotros ésta es la batalla final. Si la tierra muere, morimos nosotros. No hay mañana sin la tierra. El que quiere destruir la tierra es todo un sistema. Ése es el enemigo a vencer. “Capitalismo” se llama el enemigo.

Quinto.- Nosotros pensamos que no es posible triunfar en esta batalla si no nos acompañamos en la lucha con los otros pueblos que son, como nosotros, el color que somos de la tierra, si no luchamos junto a los otros que otros colores, tiempos y modos tienen, pero les duelen los mismos dolores. Por eso hicimos palabra este pensamiento en la VI Declaración de la Selva Lacandona. Por eso caminamos, con el oído y el corazón abiertos, por los rincones de nuestro país. Para buscar y encontrar a los que dicen o quieren decir “¡Ya Basta!”, a los que han encontrado que el nombre de su enemigo es el mismo que a nosotros mata y duele.

Sexto.- Nosotros pensamos que ya no es basta con sólo resistir, y esperar uno y otro ataque del mandón y del dinero. Creemos que la fuerza que ahora se necesita para sobrevivir, es también suficiente para terminar con las amenazas. Es la hora.

Séptimo.- Ni al árbol ni al bosque. Nosotros como zapatistas que somos, para entender y saber qué hacer, miramos hacia abajo. No en señal de humildad, no para rendir nuestra dignidad, sino para leer y aprender lo que no se ha escrito, para lo que no hay palabras sino sentimientos, para ver en la tierra las raíces que sostienen, allá en lo alto, a las estrellas.


¡LIBERTAD Y JUSTICIA PARA ATENCO!


¡LIBERTAD Y JUSTICIA PARA OAXACA!


Muchas Gracias.

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Julio del 2007.


P.D. QUE CUENTA UNA HISTORIA NACIDA DE DOS RINCONES MORENOS DEL MÉXICO DE ABAJO.-



LA HISTORIA DEL COMEDOR DE GENTE.



Viene una historia de la tierra que lejos estuvo antes y ahora está cerca. Fueron las palabras hermanas de los jefes Yaquis y los jefes Zapatistas las que pegaron de nuevo historias y tierras que antes eran unidas y que el rico, el Yori extranjero, rompió y arrojó lejos unas de otras.

De dos tierras distantes y narradas por dos hermanos gemelos pero diferentes, nace esta historia.

De lejos pero cerca, viene esta historia.

De allá donde está plantada y erguida la alta vara que habla, el “bayalté parlante” le decimos nosotros, nosotras, zapatistas de la tierra que al sureste queda del noroeste de esta historia inconclusa llamada México.

Y de allá donde se levanta el árbol que en sus raíces guarda la memoria del buen sueño, la Ceiba, la sostenedora del mundo.

Viene la historia de más para allá del acá donde nuestra palabra se encuentra hoy.

De allá, donde el sol viste de rojo para entrar en el deseo de las sombras de la noche. De allá donde la otra Sonora prepara suelos y cielos para el gran encuentro de quienes originalmente poblaron este continente. De allá, del Valle del Yaqui, de Vicam, de Sonora, de México, viene una parte de esta historia que de dolor habla, de lucha, de mañana.

Y de allá donde las sombras nacen la noche y paren el sol que día habrá de ser en su paso. De allá donde el otro Chiapas prepara la palabra para hacerla puente con otros que de lejos llegan. De allá, de las montañas zapatistas, del sureste mexicano, de Chiapas, de México, viene la otra parte de la historia que así se completa.

Cuentan esta historia los más sabedores de los guerreros Yaquis, los más mayores, los ancianos sabios.

Y, con otras palabras y símbolos, la cuentan también los más primeros de los guerreros zapatistas, los Vigilantes, los que lejos ven en geografías y calendarios.

Y cuentan todos que el mundo vivió antes el terror que hoy es actual.

Que ya antes apareció el Comedor de Gente.

El nombrado por el Yaqui como Yéebua´éeme.

El que los mayas llaman Dzul Caxlán.

Que su ambición no tenía llenadero y que nada respetaba el Comedor de Gente.

Que la gente y sus modos eran devorados y nada se hacía para impedirlo.

Que cuando el Comedor de Gente reinaba, lo hacía con el General Miedo a su lado y así el mundo dos veces lloraba: con lágrimas de miedo sollozaba, y con lágrimas de muerte gemía.

Que todo era destruido y devorado.

Que se perdían así personas, palabras, tiempos, lugares.

Y cuenta la historia que el Comedor de Gente agarró entonces a una mujer y la rompió y la molió.

Pero cuenta también que, antes de morir, la mujer alcanzó a parir a dos muchachos gemelos.

Como roto fue su cuerpo de la madre, el un muchacho quedó en un lado y el otro uno fue a quedar en otro lado.

En uno y otro extremo del largo camino del sol quedaron.

El uno donde el sol empieza su andar y el otro donde el sol termina su jornada.

Aunque lejos uno de otro, los dos fueron criados por la madre mayor, la abuela, la tierra, la madre más primera.

Grande y extendido era la nagüa de la abuela y con ella arropó a los gemelos, aunque lejos estuvieran uno de otro.

Y de su sangre, la abuela creó manantiales y de su carne árboles y frutos.

Con su voz convocó a los animales para acompañar y alimentar a los gemelos, y encomendó al venado que fuera de uno a otro lado para que viera por el bien de ambos y no se olvidaran que su memoria era la misma.

Como guerreros crecieron los gemelos, en uno y otro lado de la extendida nagüa de la tierra.

Y en uno y otro lado conocieron la historia del Comedor de Gente, y en uno y otro lado hicieron su pensamiento de luchar y vencer al que tanto mal hacía.

La madre más mayor, la tierra, los juntó para que acuerdo hicieran los gemelos diferentes.

Echaron trato los dos mismos y distintos, y a su alta casa fueron a buscar al Comedor de Gente.

A retarlo fueron, a echarle bronca, a pelearlo.

Con bravura pelearon los gemelos, en uno y otro lado.

Y vencido fue el Comedor de Gente.

Contenta quedó la madre grande, la tierra.

Y contentos quedaron entonces los hombres y mujeres del mundo.

Ahora, en el calendario que abajo somos, en uno y otro lado del camino del sol, sabemos que no bastan dos fuerzas para derrotar al Comedor de Gente que ha vuelto a pintar de miedo y muerte nuestras tierras.

Sabemos que todas y todos que son el color que son de la tierra, y aquellas y aquellos que también robados son en su trabajo y dignidad, tenemos que unirnos.

Para pelearlo y derrotarlo al Comedor de Gente. Para ser libres.

En nuestra geografía, en nuestro calendario, es el tiempo.

Vale. Salud y que la víspera nos encuentre unidos, aunque diferentes.

SupMarcos.

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